El estudio ha sido efectuado por el jefe de la Oficina de Meteorología de Aeródromo (OMA), Jorge González Márquez, y el especialista en Observación, Juan Antonio Fernández-Cañadas, en el blog de la Aemet.
Sin embargo, los investigadores han detectado que debido al repunte de la actividad tormentosa en otras zonas, agosto «empieza a parecerse a un mes de otoño».
Zonas más tormentosas
Según los expertos, el mes de agosto sigue teniendo característica propias del verano, es decir, intensa actividad tormentosa en zonas como los Pirineos y Sistema Ibérico oriental, donde se registran 7 tormentas en el mes.
Les siguen la mayor parte de Navarra, La Rioja, Aragón y Cataluña, con entre 4 y 6, así como las provincias de Soria y Castellón, zonas aisladas de Valencia, Cuenca, Guadalajara, Madrid y Burgos, y áreas marítimas frente a Barcelona y Tarragona.
Entre 1 y 3 tormentas se registran en el mar Cantábrico, interior de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, la mayor parte de Castilla-León, Madrid y Castilla-La Mancha, gran parte de las provincias de Murcia, Alicante y Valencia, así como las islas Baleares y el mar alrededor de éstas.
También en el norte de Extremadura y en zonas de Andalucía, especialmente en el interior de Almería, Granada y Jaén.
Por último, hay escasa actividad, con menos de 1 día de tormenta al mes en parte de Galicia, zonas no montañosas de Extremadura y Andalucía, Estrecho de Gibraltar y en general en todo el Mediterráneo que queda al sur de Murcia, áreas que presentan un «ligero aumento» con respecto a la escasísima actividad de julio.
Mar Mediterráneo
El repunte de la actividad tormentosa en el Mediterráneo norte, especialmente frente a Cataluña, hace que agosto empiece a parecerse a un mes de otoño, según los investigadores.
Agosto aglutina así actividad propia de verano y de otoño, por lo que «no es de extrañar que pertenezcan a este mes o a septiembre la mayoría de días récord en cuanto a número de descargas registradas en los mapas recogidos por la investigación.
Así, según González Márquez y Fernández-Cañadas, dejando al margen el mar Mediterráneo y zonas próximas a él, que no tienen un comportamiento «simétrico» a lo largo de un año, «se detecta» que agosto tiene características similares con el mes de junio, al igual que mayo las tiene con septiembre, abril con octubre y marzo con noviembre.
Mientras el mes de julio, que supone el eje de la simetría anual, se queda aislado, si bien sus características en el interior peninsular son parecidas a las de junio y agosto.
En cuanto al número de descargas, destaca el gran número de ellas en el interior de las provincias de Barcelona y Tarragona, que alcanzan el máximo anual, según los analistas, que señalan que también es muy elevado en el mar Mediterráneo en Cataluña y Baleares, aunque esos valores se ven superados por los de septiembre. EFEverde




