UNASUR CANCILLERES

Y los cancilleres llegaron en bici

Y los cancilleres llegaron en bici

Cancilleres y altos funcionarios latinoamericanos dejaron esta vez a un lado sus corbatas y lustrosos zapatos y se montaron en bici para llegar a una reunión de alto nivel, demostrando así que la política, por estresante que sea, no está reñida con la salud y el medio ambiente.

Ocurrió en Puerto Ayora, la capital de la isla de Santa Cruz, una de las cuatro principales del archipiélago ecuatoriano de Galápagos, donde hasta este viernes se celebra una reunión de cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur)

Sudorosos y agitados por el esfuerzo realizado a una temperatura superior a los 30 grados centígrados, los altos funcionarios que se sumaron a la iniciativa estacionaron sus bicicletas a las puertas del Centro de Desarrollo Humano, donde se celebran las reuniones, y se colocaron con presteza al fresco amparo del aire acondicionado del local.

La idea de ir en bici al trabajo prende con fuerza en Ecuador, cuyo canciller, Ricardo Patiño, es un firme defensor de esta práctica y encabeza habitualmente paseos matinales en su país para promover el uso de este medio de transporte.

La sociedad del buen vivir

“Forma parte de la sociedad del buen vivir”, una filosofía que impregna en buena medida las políticas del gobierno de Rafael Correa, explicó el canciller ecuatoriano, quien destacó las ventajas del uso de la bicicleta.

Agregó que esta práctica contribuye a disminuir la contaminación, mejora la calidad de vida, baja el gasto en salud e incluso, “permite comunicarnos con la gente de mejor manera”.

Por eso el ministro indicó que le agrada fomentar el uso de la bici como vehículo alternativo, y subrayó que no solo practica el pedaleo en Ecuador, sino que lo ha hecho en algunos de sus viajes oficiales a otros países como Uruguay, Colombia e incluso Irán.

En su opinión, es una forma de “motivar a la ciudadanía a no limitarse al uso de vehículos que contaminan, sino también a otras formas de movilidad”, que consideró “mejores incluso para la relación entre los seres humanos”.

Puerto Ayora, una ciudad llena de ciclovías

En esta ocasión la iniciativa del canciller ecuatoriano, de no ser por la presencia de camarógrafos y fotógrafos, no hubiera tenido demasiada repercusión, porque los habitantes de Puerto Ayora, la más poblada de las Galápagos con cerca de 16.000 habitantes, tienen en la bicicleta el principal medio de transporte y disponen de carriles bici o “ciclovías” por toda la ciudad.

La capital de Santa Cruz es una tranquila urbe donde “todavía no hay delincuencia”, según explican a los visitantes guías del Parque Nacional Galápagos, por lo que es absolutamente normal ver bicicletas estacionadas en las calles sin un simple candado para evitar los robos.

Por esta vez, pues, la llegada al trabajo en bici permitió a los políticos y funcionarios comenzar con buen pie una intensa jornada de reuniones y debates.

Las reuniones de trabajo culminarán este viernes, pero el programa incluye también otras actividades distendidas, como un apadrinamiento de las autóctonas tortugas que dan nombre a estas islas.

Lugar ideal para el descanso y el contacto con la naturaleza, el archipiélago de Galápagos, a unos mil kilómetros al oeste de la costa continental de Ecuador, está declarado Patrimonio Natural de la Humanidad y es el hábitat de numerosas especies autóctonas de fauna y flora, lo que lo convierte, además, en uno de los principales núcleos turísticos del país. EFE




Secciones: