INCENDIOS FORESTALES

WWF: Una naturaleza rica en especies es la vacuna perfecta ante los fenómenos extremos

Un incendio forestal en California. EFE/ Archivo/ Etienne Laurent

La emergencia climática “no sólo trae incendios extremos, sino también lluvias torrenciales y hasta pandemias”, ha advertido la organización ecologista WWF, que ha apuntado que “una naturaleza que funcione y sea rica en especies, constituye la vacuna perfecta ante estos fenómenos extremos”.

La responsable técnica del programa de Bosques de WWF España, Lourdes Hernández, ha puesto de manifiesto que, en cuestión de incendios, “en las últimas décadas se han dado situaciones de emergencia en grandes zonas del planeta”.

Durante un seminario web en el que se ha presentado este jueves el informe “El planeta en llamas. Propuesta ibérica de WWF para la prevención de incendios”, Hernández ha declarado que 2017 supuso “una inflexión con los grandes fuegos en Portugal”, pues “presentaron unas velocidades sin precedentes y se tardaron muchos meses en estudiarlos y en entender qué pasó”.

“Este tipo de incendios se dan con más frecuencia en ambos hemisferios y en latitudes más altas”, ha indicado Hernández, quien ha apuntado que antes de 2017 se podía pensar que los fuegos eran un problema regional, pero en los últimos años se ve que es una situación global, que “afecta a todos los rincones del planeta y hacen falta soluciones globales”.

Factor común: cambio climático

El problema de los incendios forestales, según Hernández, resulta “específico en cada región”, pero si se busca “un factor común es el cambio climático”, pues “la crisis climática está creando las condiciones perfectas para su propagación”.

“El cambio climático ha venido para quedarse y estos episodios extremos los vamos a seguir teniendo cada vez con más frecuencia”, ha asegurado la integrante de WWF, quien ha afirmado que lo que se puede hacer “es tratar de que no supongan gravísimos daños para los hábitats y para las personas”.

El coordinador técnico de la Unidad de Análisis del Fuego de la Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía, Francisco Senra, ha explicado que los superincendios “pueden alcanzar temperaturas por encima de los 1.000 grados”, un hecho que “favorece una combustión total y el impacto en los ecosistemas es mucho mayor que el producido por un incendio menos severo”.

Prevención

Senra ha declarado que la prevención “debe ser integral y debe implicar una gestión en el territorio para conseguir paisajes resilientes que sean capaces de recuperarse tras el fuego”.

“Identificamos prevención con realizar cortafuegos que, aunque son necesarios y ayudan en las operaciones de extinción y podemos apoyarnos en ellos para frenar el incendio, no van a frenar la situación de vulnerabilidad del terreno”, ha insistido.

Rui Barreira, técnico de Bosques, Alimentación y Especies de la Asociación de la Naturaleza de Portugal/ WWF Portugal, ha manifestado que “las personas salen del medio rural y este espacio es olvidado”. “Si no queremos que arda, algo tenemos que hacer”, ha alertado. EFEverde

 




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