PICOS EUROPA

Una breve visita por 15.000 hectáreas de naturaleza e historia

Macizo Central de Picos de Europa con el Friero EFE/ Juana Benet

Pablo G.Hermida.- El Parque Nacional de los Picos de Europa cuenta con más de 67.000 hectáreas que abarcan Castilla y León, Asturias, y 15.000 de ellas en Cantabria, donde está su centro de interpretación que cumple quince años dando a conocer la esencia de este espacio natural, en una visita que de poco más de una hora.

En su momento este edificio costó 11,5 millones de euros, pero ahora necesita un lavado de cara, como reconoce a EFEverde el consejero cántabro de Medio Ambiente, Guillermo Blanco, sobre el futuro de ese centro situado en la localidad lebaniega de Tama.

Este centro de interpretación, a los pies de los Picos de Europa, narra las particularidades de la parte cántabra del Parque Nacional, único de España en el que viven personas, en una veintena de localidades.

Es el segundo Parque Natural español más visitado después del Teide, con unos 2 millones de personas al año.

De ellos unos 70.000 pasan por el centro, que recoge desde su vertiente más natural, como la flora o la fauna, a todo lo que tiene que ver con la influencia humana: la minería, la ganadería, la etnografía, la gastronomía o la religión.

El centro de interpretación, inaugurado en julio de 2005, fue construido por el Estado, pero, a raíz de una sentencia del Tribunal Constitucional, la gestión de los parques recayó en las comunidades, y así el centro pasó a ser gestionado por Cantabria, aunque sin que se transfiriera una dotación suficiente, reconoce el consejero.

Picos de Europa en Cantabria

Varias personas visitan el centro de interpretación de Los Picos de Europa en la localidad cántabra de Tama. EFE/Pedro Puente Hoyos

Además de la interminable fauna y flora que atesora este espacio, sus paredes muestran el impacto del hombre en toda su extensión, que como destaca el subdirector de Medio Natural de Cantabria, Ángel Serdio, “ha sido muy importante” para el devenir del parque.

Picos de Europa es parte del Camino de Santiago de la Costa y tiene una estrecha relación con Beato de Liébana y el año lebaniego.

Todo ello se recoge en el centro, que además de albergar la gestión administrativa del parque, muestra la historia de las explotaciones ganaderas y la minería de la zona desde el siglo XIX, que han tenido una “importancia radical” en la configuración de este espacio protegido.

La mayoría de los caminos naturales proceden de este sistema“, subraya Serdio. Pero no se queda ahí, los quesos, legumbres u orujos de esta zona también tiene su espacio por la relevancia socioeconómica que supone para la zona.

Al tener el parque un terreno muy abrupto, Serdio asegura que el centro ayuda a que la gente, con una breve visita, se pueda ir con “una idea de lo que implica, lo que significa y los valores que tiene”.

Pero no todo es perfecto a los pies de Picos de Europa. Muchas de las infografías y los cuadros del centro están quemadas, y su consumo eléctrico y energético son muy costosos. Además, reconoce Serdio, es una infraestructura “sobredimensionada”.

El Gobierno de Cantabria va acometiendo reparaciones y labores de eficiencia energética, y tiene previsto un plan cercano al millón de euros para avanzar en ello. Para “ponerlo al día” harían falta unos 400.000 euros, estima el subdirector de Medio Natural, quien aboga porque se inviertan de manera plurianual, “no todo de golpe”.

Para ello es muy importante la aprobación del futuro Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Nacional, que prevé partidas para mantener el edificio.

Turismo de naturaleza

De cualquier modo, Ángel Serdio asegura que la visita al centro es muy recomendable y espera una buena afluencia de gente durante el verano, debido al tirón que está teniendo, en época de pandemia, el turismo de naturaleza para evitar las aglomeraciones, más típicas de la costa.

Puede que se bata algún récord en julio y sobre todo agosto“, afirma.

La pandemia sólo ha influido en los paneles táctiles, sobre todo dirigidos al público infantil, que se han inhabilitado, aunque, eso sí, es necesario seguir las normas sanitarias para evitar el contagio de la COVID-19, como el uso de mascarilla, la desinfección de manos o el control del aforo.

Sin embargo, el gran tamaño de las instalaciones permite guardar la distancia de seguridad con garantías, por lo que la experiencia no se ve mermada por las medidas.

A su juicio, Liébana es “un lujo” que no se debe dejar de visitar.

“Hay que conocer Picos de Europa, es un elemento natural extraordinario que tenemos la suerte de que nos lo puso ahí la naturaleza. Y el centro es algo por donde también se tiene que pasar para conocer lo que con posterioridad tienen que ir a visitar”, apostilla Ángel Serdio. EFEverde

 




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