Los sindicatos veterinarios han acusado a las comunidades de delegar “todo el trabajo efectivo” a los centros sanitarios veterinarios privados, cuando en el protocolo de actuación establecido por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación se menciona a los Servicios Oficiales Veterinarios de cada autonomía como responsables.
Entre otras tareas, los veterinarios privados señalan que se están encargando de atender a estos animales en su identificación, vacunación, extracción de muestras de sangre e incluso realización de cuarentenas de hasta tres meses.
Esto supone una “mezcla innecesaria” entre animales nacionales y sus dueños y los procedentes de Ucrania que no han pasado “la cuarentena correspondiente, lo que les puede exponer a la rabia, enfermedad endémica en Ucrania que supone anualmente 1.600 casos.
Lo que implica un “problema de gestión” para los centros veterinarios privados, dado que si detectan un caso positivo de esta enfermedad, la mortalidad es de un 100% en animales y humanos, lo que acarrearía para estos centros “riesgos laborales y de responsabilidad civil y penal”.
Por todo ello, han solicitado a las administraciones autonómicas que “asuman su responsabilidad” y que sean los Servicios Veterinarios Oficiales de la Salud Pública los que “tomen las medidas de control sanitario” y se hagan cargo de todas estas tareas.
Y, en caso de que necesitasen la ayuda de los centros privados, les “faciliten las instalaciones y medios necesarios” para desarrollar su labor en un “entorno seguro”, evitando así esta “mezcla innecesaria”.
Por su parte, CCOO ha enviado una “pregunta con carácter de urgencia” al Ministerio de Sanidad para que “tome cartas en el asunto”, ya que lo consideran una cuestión “de salud laboral y pública”.
Además, la Federación Estatal de Sindicatos Veterinarios ha redactado unas anotaciones para el protocolo de actuación vigente y así “evitar las dificultades” surgidas con los refugiados de Ucrania, sus animales y sus consiguientes riesgos. EFEverde.




