PORTUGAL LINCES

El Valle del Guadiana luso, escenario de 24 nacimientos de lince en tres años

El Valle del Guadiana luso, escenario de 24 nacimientos de lince en tres años Archivo EFE/ Nuno Veiga

Carlos García / Guarda (Portugal) (EFE).- El Valle del Guadiana portugués ha sido escenario de 24 nacimientos de linces ibéricos desde que, hace tres años, se introdujeron dos ejemplares criados en cautividad, Jacarandá y Katmandú, y se espera que acoja otras 20 crías en lo que queda de año, según el Instituto de Conservación de la Naturaleza y los Bosques de Portugal (ICNF).

Según el Instituto de Conservación de la Naturaleza y los Bosques de Portugal (ICNF), las últimas camadas de lince nacidas en este paraje de la Sierra de Mértola pertenecen a las hembras Mirandilla y Malva.

Mirandilla tiene cuatro crías del macho Navarro, un lince ibérico que está asentado en la Sierra de Mértola, única zona de Portugal (en el Alentejo) donde se libertan linces ibéricos criados en cautividad para que puedan desarrollarse en un medio salvaje.
Por su parte, Malva está criando otros cuatro linces, en este caso de un macho de nombre Mundo y cuyo territorio está en el Parque Nacional español de Doñana.

Éxito de reproducciones de lince en Portugal

Esto demuestra, según el ICNF, que ya existe una interrelación entre los linces ibéricos que viven de forma salvaje entre Doñana y Mértola, por lo que “se garantiza el flujo genético entre ambas poblaciones”. Los linces sólo se reintroducen para que vivan en estado salvaje en zonas con condiciones adecuadas, requisitos que, hasta la fecha, solamente cumplen algunos parajes de Andalucía, Extremadura, Murcia, Castilla La Mancha o la Sierra portuguesa de Mértola.

Según el ICNF, en el caso de Mértola uno de los éxitos del programa de reintroducción se basa en la buena salud del conejo de monte, principal sustento del lince ibérico.

En febrero de 2015, la hembra Jacarandá y el macho Katmandú fueron libertados allí para que se adaptaran a la vida salvaje.
Debido al éxito de la iniciativa y a la escasa densidad de mortandad, hasta finales del pasado año se libertaron otros 25 animales en esta región portuguesa con el fin de invertir la tendencia decreciente del felino más amenazado de la península.

De esta manera, los linces ibéricos ya ocupan en suelo portugués un territorio de 125 kilómetros cuadrados en las comarcas limítrofes de Mértola, Serpa y Castro Verde.  La buena adaptación ha posibilitado que hasta febrero de este año ya se hayan soltado un total de 33 linces ibéricos, que previamente fueron criados en cautividad en zonas españolas como La Olivila o Zarza de Granadilla, así como en el complejo luso de Silves.

24 nacimientos de lince en Portugal

Todos ellos han posibilitado el nacimiento de 24 nuevos ejemplares y, según las estimaciones de los técnicos que vigilan estos animales, otras cinco hembras de lince que viven en Portugal podrán tener este año 20 nuevas crías.
En cuanto a las bajas, el balance, según el ICNF, es positivo, a pesar de algunas muertes. Una de las hembras reintroducidas murió envenenada en marzo de 2015 y otra murió en 2016 a causa de una infección felina, mientras que en 2017 un macho fue atropellado y una hembra desapareció.

De los 125 ejemplares que había en 2002, se pasó a 200 en 2006. En 2010 se contabilizaron 300 linces en estado salvaje y desde 2015 el número de linces en estado salvaje en la península ibérica es superior a 400. En el siglo pasado, uno de los parajes con mayor densidad de lince ibérico en Portugal era la Sierra de Malcata -fronteriza con la zona española de Cáceres y Salamanca-, donde sus responsables políticos pretenden que se inicien programas para su reintroducción de forma salvaje en los próximos años.

Actualmente, en la península Ibérica existe un programa conjunto entre España y Portugal de la Unión Europea, que combina la cría del lince en cautividad para su reintroducción a la vida salvaje y que cuenta con financiación de la Unión Europea (UE). EFE
cgg/pi/ah

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Presupuesto

“El presupuesto total del proyecto Iberlince asciende a unos 34 millones de euros (más de 5.666 millones de pesetas), de los cuales la UE financia un 61,57 %, algo más de 20,9 millones de euros, mientras que el resto de los socios aportan la parte restante. Este es el presupuesto más elevado que se ha invertido en un proyecto LIFE”, según una pregunta parlamentaria en el Parlamento Europeo

Para saber más:  ortal de la UE

Pregunta en el Parlamento UE sobre el proyecto




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