BIOGÁS MADRID

Valdemingómez ha desaprovechado durante años más de la mitad de su biogás

Valdemingómez ha desaprovechado durante años más de la mitad de su biogás El ex alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, en la inauguración del complejo. Archivo EFE (2009)

El complejo de biometanización del Parque Tecnológico de Valdemingómez -donde se tratan los residuos urbanos de Madrid- ha estado quemando más de la mitad del gas que produce durante casi diez años, aunque a partir de marzo el Ayuntamiento se ha comprometido a aprovechar "el 100 % del biogás generado".

En declaraciones a EFEverde, el director del P.T. de Valdemingómez, Miguel Ángel Baquedano, asegura que las plantas de Las Dehesas y La Paloma, inauguradas en 2009 para obtener biogás a partir de la fermentación de la basura orgánica de Madrid, presentan “ineficiencias” que les obligaban a desperdiciar biogás.

Según consta en la memoria de actividades del Parque, la planta de Las Dehesas generó en 2016 unos 21,3 millones de metros cúbicos de gas metano, de los cuales sólo se trataron (para inyectar posteriormente en la red de Enagás) 6,6 millones, mientras que 14,6 millones se quemaron en la antorcha y el resto sirvió a la propia instalación.

Según Baquedano, se trata de un problema “heredado de la legislatura anterior”, cuando -señala- “hubo años en los que incluso no se inyectaba nada de gas en la red”.

Baquedano afirma que en la política que tenía el equipo de gobierno anterior, con Ana Botella como alcaldesa de Madrid y Antonio de Guindos al frente de la concejalía de Medio Ambiente y Movilidad, “primaba que se generara mucho gas”, a pesar de que “ya entonces eran conscientes de que no podrían aprovecharlo”.

“Y la política acaba influyendo en las condiciones en las que se hace un concurso”, agrega.

Derroche de biogás y de dinero

A finales del 2015, “unos 10 millones de metros cúbicos de metano iban a la planta de tratamiento de biogás (PTB) de La Paloma (para valorizarlos) y unos 25 millones se quemaban en la antorcha”, emitiendo dióxido de carbono -pues la combustión del metano se traduce en CO2- “y desperdiciando biogás”, asevera.

En este sentido, el director del parque subraya que, aunque emitir CO2 es menos contaminante que expulsar metano a la atmósfera, “no hemos montado todo este complejo para quemar gas en una antorcha”.

La ampliación del centro con el complejo de biometanización, cofinanciada con fondos de cohesión de la Unión Europea -34 millones de euros, de los 79,8 millones que costó en total-, tenía como fin generar el gas suficiente como para abastecer “a 405 autobuses de la EMT”, según lo anunció el entonces alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, en 2011, pocas semanas antes de que el complejo entrara en pleno rendimiento tras un periodo de rodaje.

Sin embargo, de acuerdo con los datos oficiales, el biometano inyectado en la red en el 2014 -seis años después de su inauguración- fue equivalente a la energía necesaria para sólo 190 autobuses.

Actualmente, la explotación y mantenimiento de las plantas acarrea un coste anual aproximado de 14,6 millones de euros, según la documentación pública.

El Ayuntamiento paga por gas generado

Baquedano explica que el Ayuntamiento paga “a precio tasado por gas generado”: al año, las empresas que gestionan las plantas (FCC en Las Dehesas, Ferrovial en La Paloma y Valdemingómez 2000 -Urbaser, Valoriza y Cespa- en La Galiana) tienen que producir un mínimo de 11 millones de metros cúbicos de metano para percibir el ingreso.

“Por 11 millones de metros cúbicos de gas, nosotros pagamos 1,2 millones de euros y ellos además se quedan con el precio de venta del gas”, detalla, y justifica que, pese a haber hecho ofertas para alterar los contratos, la dificultad jurídica que exige la modificación de éstos es “tremenda” y muy costosa.

Cambios en los contratos

A principios de este año, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid aprobó modificar el contrato de explotación de Valdemingómez 2000 con el fin de inyectar “el 100 % del biogás generado”, según informaron desde esta institución.

Los cambios pasan por terminar la desgasificación y aprovechar seis de los ocho motores que se empleaban para generar electricidad con el biogás procedente del vertedero, los cuales ahora “están en desuso” pero a partir de marzo se utilizarán para valorizar el biogás excedente de la PTB de La Paloma. Efeverde




Secciones:                        

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies