BIODIVERSIDAD GANADERA

Vacas más listas si se crían en pareja y otros estudios curiosos sobre vacas

Vacas más listas si se crían en pareja y otros estudios curiosos sobre vacas

EFEverde/EFEfuturo.- El ganado bovino es a veces objeto de estudio por parte de la ciencia por su capital importancia en la alimentación a través de su carne y los productos lácteos. Conocer su metabolismo proporciona las claves para lograr una mayor eficiencia en su crianza. Además, los gases de la cabaña ganadera tienen una influencia directa sobre el medio ambiente. Éstos son algunos de los estudios científicos protagonizados por vacas en los últimos tiempos.

El ganado bovino es a veces objeto de estudio por parte de la ciencia por su capital importancia en la alimentación a través de su carne y los productos lácteos. Conocer su metabolismo proporciona las claves para lograr una mayor eficiencia en su crianza. Además,  los gases de la cabaña ganadera tienen una influencia directa sobre el medio ambiente. Éstos son algunos de los estudios científicos protagonizados por vacas en los últimos tiempos.

 

  1. 1.      Las vacas son más listas cuando se crían en pareja

Un estudio de la Universidad de British Columbia (EE.UU.) ha demostrado recientemente que emparejar a los terneros mejora el modo en que los animales procesan cierta información, es decir que la práctica habitual de que cada animal tenga su propio espacio en el establo podría acarrear ciertas dificultades de aprendizaje. “Es recomendable  determinada convivencia durante el periodo de lactancia del ternero”, concluye Dan Weary, uno de los autores del estudio. Para comprobar la agudeza mental de los animales criados en compañía, frente a los que viven aislados, los investigadores mostraron a las vacas un cubo rojo y una botella de leche negra llena y otra vacía, aunque pintada de blanco.  En el primer caso, los animales pareados pronto dejaron de ver el cubo como algo novedoso frente a la continuada fascinación de los animales solos. Con las botellas ocurrió algo similar, tras un mínimo entrenamiento, los animales pareados se decantaban más fácilmente por la botella que realmente contenía la leche.

 

  1. 2.      Comer menos, pero engordar más

Es la pregunta del millón en ganadería, cómo conseguir que un animal gane peso ingiriendo una menor cantidad de comida. La Universidad de Missouri (EE.UU.) trabaja desde hace tiempo en esta línea. Jerry F. Taylor, genetista del departamento de Ciencias Animales de la citada universidad dedica su tiempo “al desarrollo de predicciones moleculares  sobre la ingesta alimentaria y la ingesta alimentaria residual, es decir, la ingesta ajustada para el crecimiento del animal y el mantenimiento de sus funciones básicas, una medida de la eficiencia de la alimentación. Hemos analizado el genotipo y fenotipo de 5.000 animales de distintas razas y se observan variaciones en el rango de eficiencia  de entre el 25-50 por ciento. Esto indica que hay una gran oportunidad de seleccionar las razas para mejorar la eficiencia”, explica Taylor a EFE Futuro.

 

  1. 3.      La inflamación es buena… al menos para las vacas

La inflamación es una condición asociada a múltiples patologías, artritis, infecciones… Pero esta respuesta puede ser algo natural e incluso algo necesario para el normal desarrollo de una ternera. En sus primeros días de vida, estos animales experimentan una respuesta inflamatoria. Sin embargo, sorprendentemente este hecho “tiene lugar, como todo en Fisiología, por una razón. Así, influye, según nuestros estudios, en el metabolismo habitual, lo que tendrá probablemente efectos beneficiosos en algunos momentos. . La inflamación contribuye a causar resistencia a la insulina en sus primeras semanas de vida. Aunque la resistencia a la insulina es negativa pensando en la diabetes, en esos primeros momentos ayuda a la vaca lechera a controlar el uso que su cuerpo hace de la glucosa. Es decir, que promueve la producción de glucosa en el hígado y limita el uso de la glucosa en los músculos y el tejido adiposo, asegurando la producción de la lactosa de la leche”, asegura a esta agencia, Barry Bradford, del Departamento de Ciencias Animales de la Universidad Estatal de Kansas, en Estados Unidos.

 

  1. 4.      Taninos contra el amoniaco y sus olores

Una vaca excreta de media 13 litros de orina cada día, su hedor inconfundible, causando irritación hasta la lágrima, puede tener efectos perjudiciales para la salud humana y animal. También contribuye a la polución del aire. El amoniaco es producto del nitrógeno derivado a su vez de la dieta alta en proteínas que siguen los bóvidos. Algunas investigaciones sugieren que añadir compuestos naturales a la dieta, como los taninos , podría reducir estas emisiones hasta en un 30 por ciento.

 

  1. 5.      Las vacas acaloradas se quedan de pie

Cuando la temperatura corporal de la vaca es demasiado alta, el animal resopla, come menos y produce menos leche. Salvo por el tema de la leche, a los humanos nos ocurre lo mismo. Investigadores de la Universidad de Arizona (EE.UU.) han indagado en las mejoras formas de saber si una vaca está acalorada para actuar antes de que la incomodidad del animal tenga consecuencias indeseadas. Así, comprobaron cómo en un día de intenso calor las vacas prefieren permanecer de pie a tumbarse. Los investigadores concluyeron que esa reticencia a tumbarse está fuertemente relacionada con una alta temperatura corporal.

 

  1. 6.      Comer lino proporciona leche más rica en omega-3

Un estudio publicado en “Journal of Dairy Science” revela que cuando las vacas lecheras son alimentadas con semillas de lino, además de la habitual mezcla de cereales, maíz o alfalfa y pasto, provoca que la leche tenga una cantidad mayor de ácidos grasos omega-3 y otras grasas poliinsaturadas, considerados según algunos estudios, un aliado de la salud cardiovascular. Con una cantidad de 2,7 kilos de lino al día, las grasas saturadas descendieron un 18 por ciento, los ácidos grasos poliinsaturados se incrementaron en general un 82 por ciento y concretamente los niveles de los famosos omega-3 crecieron un 70 por ciento comparados con los animales que no comieron lino.




Secciones:            
Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies