RECURSOS DESIGUALDAD

El uso creciente de materias primas ha superado límites y creado más desigualdad

El uso creciente de materias primas ha superado límites y creado más desigualdad Foto:FILIP SING. Bosque en Chocen City, en el Este de Bohemia, (República Checa).

Por Isabel Martínez Pita.- La Tierra tiene límites físicos y sus materias primas se agotan a una velocidad que no depende de la voluntad humana sino de los ciclos naturales, "pero el mundo ocidecntal ha hecho un uso exponencial de ellas, creando grandes desigualdades entre pobres y ricos", según la antropóloga Yayo Herrero.

La antropóloga, Educadora Social e Ingeniera Técnica Agrícola, Yayo Herrero es Directora General de la FUHEM (fundación que promueve la justicia social, la profundización de la democracia y la sostenibilidad ambiental, a través de la actividad educativa).

Profesora colaboradora de la Cátedra Unesco de Educación Ambiental y Desarrollo Sostenible (UNED) y ecofeminista, Herrero, además, fue Coordinadora Confederal de Ecologistas en Acción entre 2005 y 2014, organización de la que sigue formando parte.

La crisis ecológica se plasma en el agotamiento de los recursos naturales

Yayo Herrero explicó a EFEverde que “la Tierra genera todos esos elementos de crisis ecológica que se plasman en el agotamiento de los recursos naturales, en el cambio climático, en la alteración y deterioro del ciclo del agua y en la alteración de procesos básicos de la naturaleza como son la polinización o la fotosíntesis”.

La polinización es el proceso de transferencia del polen desde los estambres hasta el estigma de las flores en las angiospermas, donde germina y fecunda los óvulos de la flor. Foto: MIKE NELSON

“Es decir, -indicó Herrero- que lo que no puede ser renovable solo puede ser utilizado hasta que se agota, pero aquello que es renovable tiene límites que vienen dados porque los ciclos de la naturaleza no funcionan según la voluntad del ser humano sino a la velocidad que tiene la naturaleza”.

La antropóloga asocia intrínsicamente la relación mundial que existe entre el capitalismo y la crisis ecológica, de la que manifiesta “es muy negativa desde el punto de vista medioambiental”.

“El capitalismo es un sistema que solamente se sostiene a partir de un crecimiento que, históricamente desde que nace, ha estado utilizando el uso de grandes cantidades de energía, de minerales o de las capacidades regenerativas de la tierra”.

Los más empobrecidos, los más desfavorecidos

Y en ese sistema de empoderamiento, son los más empobrecidos los que salen desfavorecidos, según Herrero, porque “si analizamos las desigualdades entre personas ricas y personas empobrecidas lo solemos hacer solo en términos de renta, es decir, valorando la riqueza monetaria”.

“Pero, cuando vemos otros tipos de riqueza como, por ejemplo, la calidad del aire que se respira, la calidad de los alimentos o cómo está afectado el territorio en el que se vive nos damos cuenta que las desigualdades también tienen una expresión material y ecológica”, subrayó la antropóloga.

Una agricultora camina entre su cosecha árboles de ajenjo dulce en el pueblo de Youyang, Chongqing (China). Foto: Michael Reynolds

Según Yayo Herrero, “las infraestructuras más contaminantes y nocivas están más próximas a los lugares donde viven las personas más pobres y, además, cuando suceden los eventos climáticos extremos o catástrofes naturales, el número de personas que muere o pierde su hogar suele ser mucho mayor entre las personas empobrecidas”.

Un modelo “perverso con la salud”

“La calidad de los alimentos que consumimos -añadió la antropóloga- también suele variar mucho en razón de la posición económica que se tiene. Incluso en la capacidad de recibir cuidados y atenciones médicas, fruto de un modelo que es tan perverso con la salud de las personas, cambia mucho en función del dinero que se tenga”.

Ante la pregunta de si los países ricos se están favoreciendo a costa de los países pobres, la Directora General de la FUHEM manifestó que “las economías capitalistas lo que hacen es crear un estado en donde los países ricos se sostienen con materiales, energías y recursos construidos a partir de los ciclos naturales de la tierra y del trabajo de las personas”.

Las reglas o los tratados internacionales del comercio favorecen, añadió Herrero, los intereses de las empresas trasnacionales de los países ricos en detrimento de los recursos de los países empobrecidos.

“Hay un elemento básico y central, que es tomar conciencia de la verdad de la crisis ecológica que estamos viviendo y reconocer que está directamente relacionada con un nivel económico que es terriblemente injusto”, subrayó la antropóloga.

“A partir de este diagnóstico, que no es baladí, porque no está compartido ni en los discursos políticos ni económicos, hay que asumir que el decrecimiento de los recursos procedentes del agua, energía o la tierra no es simplemente un deseo que puedan tener las personas próximas al ecologismo sino que es un dato que toda la sociedad debería tener en cuenta”.

Y Yayo Herrero concluyó: “La Humanidad, quiera o no quiera, tendrá que vivir con menos materiales” y con menos energía y, por tanto, “es necesario apostar por una transición a un metabolismo que se plantee como prioridad pasar a un sistema más austero”. Efeverde




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