OCIO AMBIENTAL

Urbian, un juego de cartas que invoca a la biodiversidad urbana

urbian Pinos legendarios, robles retorcidos, escarabajos y mariposas, son los protagonistas de Urbian. EFE

Atraer el mayor número de especies a terrazas, parques y jardines de una ciudad imaginaria es el objetivo de Urbian, un juego de naipes que en lugar de invocar dioses, demonios o guerreros de fantasía, se centra en la biodiversidad urbana para concienciar sobre el “reverdecimiento” de las ciudades.

El juego comienza en una localidad en la que “sólo nubes de contaminación deambulan por unas calles convertidas en ríos de asfalto desprovistos de vida” y a la que los jugadores “tendrán que devolver la vitalidad perdida”, ha explicado a Efe el biólogo alicantino José Marmaneu que, junto al abogado Alfonso Calero, integra el tándem de creadores de este particular mazo de naipes.

Ocio ambiental y divulgación científica

Cada participante tendrá que llenar de vida natural los espacios verdes urbanos del escenario del juego, partiendo desde una modesta terraza hasta llegar a abarcar un parque entero en un entretenimiento que “está muy vinculado a la divulgación científica” y “pretende aumentar la concienciación ecológica en las ciudades”, ha señalado Marmaneu.

A medida que los jugadores van robando cartas, que representan los diversos animales y las plantas de los entornos urbanos, “tendrán que generar cadenas tróficas que permitan la existencia de un ecosistema equilibrado y funcional”, según el coautor del juego.

Así, “del mismo modo que una maceta de geranios atrae a los insectos polinizadores, los invertebrados atraen a reptiles como las salamanquesas y a las aves insectívoras”, ha explicado el biólogo para ilustrar la mecánica principal de cada partida.

Las especies exóticas invasoras aterrizan en Urbian

Este experto ha incidido en que “reverdecer las ciudades es la clave para retener y atraer a la fauna urbana”, aunque hay que tener en cuenta que “unos animales son más beneficiosos que otros”.

Si bien el juego gira en torno a las especies de animales y plantas autóctonos de la península Ibérica, “como los cernícalos, los galápagos europeos, los robles o los pinos”, el problema de las especies exóticas invasoras que dañan los ecosistemas españoles también está presente en las partidas de Urbian, ya que, por ejemplo, “la carta de la cotorra argentina resta puntos a su poseedor”.

“No se trata de demonizar a especies como la cotorra o el mejillón cebra”, ha advertido el biólogo, sino de señalar sus riesgos, puesto que “a veces tienen efectos colaterales positivos” a pesar de los daños que producen, como ha sucedido con el cangrejo de río americano, una especie exótica invasora que, sin embargo, ha ayudado a la recuperación de las nutrias en España.

Reductos de biodiversidad urbana

Marmaneu cree que “la sociedad se ha dado cuenta de que el confinamiento ha favorecido la renaturalización de las ciudades” pues los ciudadanos han podido comprobar “el poco tiempo que necesita la Naturaleza” para recuperar su vitalidad, en la forma de “reductos de biodiversidad urbana”.

Por ello, al igual que en un simple descampado, en apariencia vacío, termina por establecerse “un equilibrio biológico en el que toman parte decenas de especies” de animales y plantas, los creadores de Urbian pretenden emular con sus cartas este proceso natural que ofrece “servicios ecosistémicos como la polinización, el secuestro de C02 o el control de la erosión”.

El juego de naipes cuenta con ilustraciones del diseñador Nicol Wolf y su lanzamiento ha sido posible gracias a la financiación recibida a través de la plataforma de micromecenazgo creativo Verkami.




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