ENERGÍA

Una microturbina “verde” podría aprovechar energía almacenada en zonas frías

Una microturbina

Un sistema de generación de energía basado en una microturbina "verde" permitiría producir electricidad y calor a partir de energía sobrante almacenada, con especial utilidad en zonas frías con gran demanda energética.

Así lo asegura un estudio de investigadores de la Universidad Nacional a Distancia (UNED) y el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT).

La microturbina sería parte de un sistema de almacenamiento que aprovecha la energía primaria sobrante de la red o la generada por energías renovables y la transforma en hidrógeno y oxígeno, según explicó a EFE Francisco Toja-Silva, investigador de la UNED-CIEMAT y autor principal del estudio.

Mediante la electrólisis del agua, que separa sus componentes, la energía eléctrica se convertiría en hidrógeno y oxígeno, que podría almacenarse en unos depósitos y estar disponible para su uso cuando fuera necesario.

La microturbina sería la encargada de generar electricidad y calor a partir de la combustión del hidrógeno y el oxígeno, explicó.

La novedad del sistema reside en combinar técnicas convencionales, como las turbinas de cogeneración, con la combustión de hidrógeno y oxígeno almacenado, lo que “proporciona unos rendimientos especialmente altos”.

Los investigadores han estudiado el dispositivo para cubrir la demanda base de energía en una zona residencial de Noruega, en la que se aprovecharía la energía de forma continuada porque la necesidad energética es constante y elevada.

Esta nueva tecnología podría tener aplicación en zonas frías de España como los Pirineos, “o en cualquier zona donde la demanda de calefacción sea al menos de 4 o 6 meses”, ya que en el aprovechamiento del calor reside la eficiencia del sistema.

Su rendimiento energético es más elevado que el de las calderas convencionales, ya que se trata de un circuito cerrado que aprovecha la energía primaria almacenada en más de un 80 %, ha afirmado Toja-Silva.

“El producto de la combustión es vapor de agua que se mezcla con agua y la calienta, con lo que genera agua caliente que se aprovecha”, aseguró.

Según el autor del estudio, la eficiencia es muy alta, “siempre que se aproveche toda la energía térmica”, pero en lugares donde la demanda de energía térmica sea menor “resultan más rentables otros sistemas como las pilas de combustible”, ha advertido.

Según datos de 2010 manejados por los autores, el coste de las microturbinas convencionales es del orden de entre 800 y 1.650 dólares por kilowatio (585 y 1.206 euros), mientras que el de las pilas de combustible puede cuadriplicar esas cifras, ha apuntado Toja-Silva.

Las pilas de combustible, que son el único sistema que podría conseguir una mayor eficiencia si se desperdiciase parte del calor generado, tienen un coste de mantenimiento similar al de las microturbinas, entre 0,012 y 0,025 dólares (entre 9 y 18 céntimos) por cada kWh de energía generado.

Aunque afirman que el rendimiento y la eficiencia rentabilizarían el sistema, los autores del estudio, publicado en la revista “Journal of Engineering for Gas Turbines and Power”, no han calculado los costes y la viabilidad económica de su implantación en la investigación. EFEverde




Secciones:        
Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com