CONTAMINACIÓN AMIANTO

Una guía práctica sobre la amenaza del amianto

Una guía práctica sobre la amenaza del amianto

Prohibido su uso desde 2001 en toda España, el amianto continúa muy presente en algunos edificios y en numerosos artículos de uso diario, y por ello, Ecologistas en Acción publica ahora una guía para aprender a reconocerlo y a comportarse ante él.

 

“Guía básica y práctica sobre amianto (uralita)” es el título del documento cuya edición se justifica, según esta organización, en “el peligro de enfermedades mortales o muy graves y la falta de un plan exhaustivo para eliminar definitivamente” un producto que se puede encontrar en canalones, revestimientos y pavimentos, pero también en enchufes, tostadoras o pinturas.

 

Además de repasar la legislación vigente y las obligaciones formales de las administraciones ante este material “venenoso y cancerígeno”, el texto señala varias formas de reconocerlo, con fotografías y descripciones, y explica qué se debe hacer y qué no en el caso de encontrarlo.

 

El grupo Ecologistas en Acción exige la aplicación de tres medidas urgentes para afrontar este problema: un inventario de todo el amianto o asbesto existente, un plan exhaustivo de desamiantado y una serie de compensaciones que sirvan para resarcir a las personas que estuvieron expuestas al mismo, así como a sus familiares.

 

Las “excelentes” cualidades aislantes o mecánicas y su bajo coste generalizaron su uso hasta que se descubrió los perniciosos efectos para la salud que tenía la inhalación de polvo de amianto y, en menor medida, su ingestión o su entrada en el cuerpo humano a través de los poros de la piel.

 

Los daños incluyen “miles de muertes, también en España” tal y como destaca la guía, pero el largo período de latencia de muchas de las enfermedades que provoca y su presencia todavía en numerosos lugares ha llevado a la Organización Mundial de la Salud a pronosticar 107.000 muertes anuales por exposición laboral en los próximos decenios.

 

Ecologistas en Acción defiende la aplicación del principio de “el que contamina paga” y pide recabar los fondos compensatorios para las víctimas en las compañías implicadas.

 

En el caso español, considera “principal empresa responsable” a Uralita que, afirma, “continúa operando con ese nombre aunque con distintos propietarios” sin haber llegado a “enfrentar consecuencias legales y administrativas contundentes”. EFE

 

ppm/agc

 

 




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com