Las tres actualizaciones normativas, a la que se suma una cuarta para simplificar los procedimientos para tratar la información medioambiental que los Estados miembros deben trasladar a la Comisión Europea, forman parte del llamado «paquete de invierno».
Este consiste en una reforma legislativa de calado con la que la UE aspira a cumplir con los objetivos medioambientales del Acuerdo de París de reducir las emisiones contaminantes de la Unión Europea al menos en un 40 % en 2030 respecto a los valores de 1990.
El «paquete de invierno» forma parte de las herramientas comunitarias para alcanzar el objetivo global de limitar el aumento de la temperatura media mundial a final de siglo por debajo de 2 grados centígrados con respecto a los niveles preindustriales, recogido por el pacto internacional alcanzado en París en 2015.
Impacto medioambiental de edificios
Por un lado, el Consejo de la UE, que representa a los países de la Unión, aprobó hoy oficialmente nueva normativa para limitar el impacto medioambiental de los edificios, que suponen el 40 % del consumo energético de la UE y el 36 % de las emisiones de dióxido de carbono.
[box type=»shadow» ]La revisión normativa pretende fomentar la renovación de los edificios existentes con tecnologías más eficientes y fuentes de energía renovable, además de perseguir un impulso al desarrollo del vehículo eléctrico a través del sector de la construcción, una industria que genera alrededor del 9 % del PIB de la Unión Europea y cuenta con 18 millones de puestos de trabajo.[/box]
Así, se exigirá a los Estados miembros la instalación de puntos de carga para vehículos eléctricos en los nuevos edificios con más de diez plazas de aparcamiento.
En los nuevos inmuebles no residenciales y aquellos sometidos a renovaciones de envergadura se exigirá la instalación de al menos un punto de carga para electromobilidad por cada cinco plazas de aparcamiento y la preinstalación necesaria para aumentar ese ratio en el futuro.
Uso de la tierra
La segunda revisión normativa aprobada hoy establece un marco para la inclusión de las emisiones y absorciones de gases de efecto invernadero procedentes del uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura (UTCUTS).
Esta normativa contribuirá a que se reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE durante el periodo 2021-2030 mediante una mejora de la protección y la gestión de la tierra y los bosques.
[box type=»shadow» ]Las nuevas normas proporcionarán a los Estados miembros «incentivos para hacer un uso de la tierra respetuoso con el clima sin crear nuevas restricciones ni burocracia adicional» y sin imponer «ninguna obligación para los particulares, agricultores o silvicultores».[/box]
Otras normativas
Por último, el Consejo dio luz verde a los objetivos de reducción de emisiones para los Estados miembros entre 2021 y 2030 en sectores como el inmobiliario, el transporte rodado o la gestión de aguas, es decir, aquellos que no estás sometidas al sistema de comercio de emisiones ETS, que afecta a las industrias pesadas, las plantas de generación de energía y la aviación.
Esos sectores tendrán que recortar sus emisiones contaminantes en un 30 % para 2030 respecto a los niveles de 2005, con objetivos específicos para cada país de entre el 0 y el 40 %, en función del PIB per cápita. En el caso de España, la reducción mínima deberá ser del 29,1 %.
Las revisiones normativas aprobadas hoy entrarán en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la UE y los Estados miembros contarán con 20 meses para incorporarlas a sus legislaciones nacionales. EFEverde




