PALEONTOLOGÍA ARAGÓN

Las tortugas costeras desovaban en pleno Pirineo hace 42 millones de años

tortugas marinas pesca Foto de una tortuga en las costa de Fuerteventura. EFE/Carlos de Saá/Archivo

Las tortugas pleuodiras, que habitaban ecosistemas costeros hace 42 millones de años, ponían sus huevos en lo que actualmente es el Pirineo aragonés, según desvela el hallazgo de una gran cantidad de cáscaras en el yacimiento de Castejón de Sobrarbe (Huesca), un descubrimiento que, además, es el primero de este tipo de restos  atribuidos a tortugas del periodo Eoceno de todo el registro mundial.

Los investigadores del grupo Aragosaurus de la Universidad de Zaragoza han sido los que han realizado el descubrimiento de los restos, que se encontraban junto a los caparazones de al menos cuatro individuos adultos, según ha informado la institución educativa en una nota de prensa.

La revista científica “Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology” recoge este estudio en el que participan expertos del citado grupo, de las universidades Nova de Lisboa y Bilbao (UPV/EHU) y del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED.

En concreto, los investigadores han encontrado decenas de miles de fragmentos milimétricos de cáscaras de huevo durante los trabajos de lavado y triado de los sedimentos para la recuperación de fósiles de pequeño tamaño (microfósiles).

El estudio en detalle de estas cáscaras mediante distintas técnicas de microscopía electrónica ha permitido identificarlas como pertenecientes a tortugas pleurodiras, tortugas de cuello largo que lo recogen de forma lateral, por su similitud con las cáscaras de huevo de la especie actual “Erymnochelys madagascariensis“, la tortuga de cabeza grande de Madagascar.

Estas tortugas habitaban ecosistemas costeros, no en mares abiertos, y no están emparentadas con las tortugas marinas actuales.

Área de nidificación

La gran cantidad de cáscaras por metro cuadrado, superior a la de cualquier otro yacimiento similar en el mundo, y su estado de conservación han permitido a los investigadores reconocer la existencia de un área de nidificación de tortugas litorales en las playas del antiguo golfo de Vizcaya, que se extendía hasta la comarca de Sobrarbe.

La responsable de estos nidos es probablemente la tortuga fósil “Eocenochelus eremberti“, de la que se han encontrado numerosos ejemplares en el yacimiento, y que desovaba aprovechando las zonas arenosas de un gran delta que se abría al Cantábrico.

De hecho, “Eocenochelus” corresponde a un pariente primitivo de la actual” Erymnochelys“, apoyando esta identificación.

Gran cantidad de fósiles

La investigadora del grupo Aragosaurus, responsable de las actuaciones en el yacimiento y coautora del trabajo, Ester Díaz Berenguer, ha declarado que, a pesar de que el yacimiento es muy conocido por sus sirenios fósiles, su estudio “está descubriendo un ecosistema complejo, donde diferentes especies coexistían e interactuaban”.

De hecho, este emplazamiento es conocido por el descubrimiento del mamífero sirenio fósil “Sobrarbesiren cardieli“.

Miguel Moreno, miembro del grupo de investigación aragonés actualmente en la Universidad Nova de Lisboa y especialista en huevos fósiles, ha remarcado la importancia del estudio de la geología para poder comprender el yacimiento.

“Castejón de Sobrarbe es un lugar privilegiado para excavar fósiles, donde podemos recuperar mucha información, que nos está permitiendo comprender relaciones complejas entre el ambiente del Eoceno y los organismos que vivían hace 42 millones de años”.

El investigador principal del grupo Aragosaurus-IUCA, José Ignacio Canudo , ha remarcado “el gran interés patrimonial de los fósiles de vertebrados de Sobrarbe”, un patrimonio que “dará muchas sorpresas en el futuro”. EFEverde.

 




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