MADRID OCIO CON ANIMALES

Tomar café… con gatos, en Madrid

Tomar café... con gatos, en Madrid

La primera cafetería de España donde uno puede tomar café rodeado de gatos se ha convertido en sus primeros meses de vida en un punto de encuentro para los amantes de estos animales, con quienes pueden relacionarse mientras trabajan con su ordenador, participan en un curso o incluso escuchan un concierto.

Situado en el barrio madrileño de Lavapiés, el local, denominado ‘La Gatoteca’, lleva nueve meses ayudando a una colonia de gatos sin hogar al mismo tiempo que difunde cómo cuidar de estos animales y los emplea en terapias para personas con discapacidad intelectual.

Eva Aznar, de 30 años, es la impulsora del local, que nació como parte de su proyecto final de carrera -diseño de interiores- y que terminó haciéndose realidad en forma de una asociación sin ánimo de lucro, de momento viable económicamente gracias a lo que se recauda en las actividades, las visitas al local y las ventas de productos de promoción.

Influenciado por los centros japoneses -‘Neko Cafés’- donde los clientes toman el té mientras acarician a las mascotas, en el local de Lavapiés reside una colonia de entre 15 y 20 gatos: los clientes pueden simplemente pasar un rato con ellos o, tras conocerlos y visitarlos en varias ocasiones, llevárselos en adopción.

Desde octubre en el centro se han tramitado diez adopciones y ya están en marcha otras tres, lo que permite que vayan entrando nuevos gatos a la colonia. “Viven aquí hasta que alguien se enamora de ellos y decide adoptarlos”, explica a Efe Eva Aznar.

Dice la impulsora del proyecto que no cualquier animal es apto para residir con cualquier persona, de manera que los responsables de la Gatoteca -de la Asociación Abriga- realizan una serie de entrevistas para descubrir si los interesados son los ‘padres’ idóneos para un felino en concreto.

“Hay veces que una familia quiere un gato que no puede convivir con niños y tenemos que decir que no y buscar otra opción”, ejemplifica.

Adopciones gatunas y voluntariado

Otro de los gatos de "La Gatoteca" el bar de Madrid donde puedes disfrutar de un café o un concierto rodeado de estos felinos.

Otro de los gatos de “La Gatoteca” el bar de Madrid donde puedes disfrutar de un café o un concierto rodeado de estos felinos. EFE/Javier Lizón.

Quien sí se quedó con uno de los animales es Eugenio, de 23 años, uno de los 25 voluntarios de la asociación. “Un día nos trajeron a un gatito pequeño que estaba herido y me lo llevé a casa para cuidarlo mientras le buscaba una familia, pero al final me encariñé tanto que me lo quedé”, explica a Efe este estudiante de Administración y Dirección de Empresas que dedica veinte horas semanales a tareas voluntarias en la Gatoteca.

Cuenta que se encarga de estar en recepción, de mantener limpios a los gatos y de cuidar que los visitantes cumplan las normas de la asociación. “Son cosas básicas: que no los cojan en brazos, que no los alimenten o que no los despierten cuando están dormidos”, precisa a Efe la responsable.

El salón es enorme, se paga por tiempo de estancia -cuatro euros por media hora y seis por una- y la primera de las bebidas es gratuita mientras que por las siguientes se paga la voluntad.

Terapias para discapacitados

Pero el local no sólo es un café sino que en él también se realizan otras actividades como terapias con gatos para personas con discapacidad, talleres para niños, o cursos sobre el cuidado de los animales o de bricolaje para construir, por ejemplo, rascadores para los animales.

Incluso se ha organizado un ciclo de concierto para los fines de semana en el que ha participado el cantautor Manu Clavijo, quien explica a Efe que se tomó el recital como un “reto personal” porque, bromea, los gatos le dan “un poco de respeto”.

“Me di cuenta de que había animales de todas las personalidades y fue curioso porque empecé imitando maullidos con el violín y se me acercaron unos cuantos, que parecían hasta sorprendidos”, explica el músico, habitual del circuito de la canción de autor de Madrid.

Con estas actividades no solamente se abre el camino a la adopción sino que se facilita que aquellos madrileños que no pueden convivir con gatos por motivos económicos o porque tienen alergia, por ejemplo, puedan disfrutar de su compañía a ‘ratitos’ y con el aliciente extra de un buen café. EFEverde




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com