INVESTIGACIÓN CLIMA

Las temperaturas mínimas nocturnas subieron 1,4 veces más rápido que las máximas diurnas

Las temperaturas mínimas nocturnas subieron 1,4 veces más rápido que las máximas diurnas

Las temperaturas mínimas, registradas durante la noche, han crecido 1,4 veces más que las temperaturas máximas experimentadas durante el día, un fenómeno que ha provocado la alteración de los flujos de carbono y del crecimiento vegetal en el hemisferio norte, según un estudio que publica la revista Nature.

La “asimetría” entre el aumento de las temperaturas mínimas y máximas registradas en el planeta provoca un desequilibrio en el balance de CO2, ha explicado a EFE Josep Peñuelas, investigador del CSIC y único español en el trabajo.

La fotosíntesis, a través de la cual la vegetación absorbe CO2, ocurre durante las horas de sol.

No obstante, las plantas liberan este gas tanto por el día como por la noche.

Y, según este estudio, unas temperaturas nocturnas más altas activan aún más la ‘respiración’ y provocan que el CO2 liberado por la noche supere al capturado.

Los investigadores han llegado a estos resultados tras el análisis de datos recopilados durante las últimas tres décadas sobre la cantidad y la calidad de la vegetación, así como mapas de intercambio de CO2 y de medidas del gas en la atmósfera de las estaciones de Alaska y Hawai (EEUU).

En los ecosistemas de las regiones boreales, frías de alta montaña y húmedas templadas, el aumento generalizado de las temperaturas máximas (las diurnas) ha beneficiado a la fotosíntesis de la vegetación, estimulando la fijación de CO2 durante las horas de sol.

Sin embargo, el mayor incremento de las temperaturas mínimas durante la noche ha provocado una mayor ‘respiración’ de las plantas, liberando mayores cantidades de CO2, lo que en el balance final limita la captura de este gas.

“El calentamiento global nocturno ha afectado de manera directa al crecimiento de los bosques de estos ecosistemas, que se ha ralentizado”, según Peñuelas.

Sin embargo, según el estudio, en las zonas cálidas y secas como la mediterránea, la asimetría entre las temperaturas nocturnas y diurnas ha beneficiado al desarrollo de los bosques.

Los resultados ponen de relieve el papel del aumento de las temperaturas nocturnas para la interpretación y previsión de los ciclos del carbono y modelos de cambio climático. EFE




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

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