MODA ECOLÓGICA

La industria ecológica pide cultivar tejido orgánico en España

  • Empresas españolas tienen que recurrir a proveedores en países como Portugal, China o Burkina Faso

La industria ecológica pide cultivar tejido orgánico en España Fotografía de archivo de unos copos de algodón. EFE/Sebastião Moreira

EFEverde.- Obtener tejido orgánico para la producción de moda sostenible en España es "una odisea", según ha reconocido a Efeverde Paloma García López, cofundadora de la Asociación de Moda Sostenible en Madrid (AMSM).

No se trata sólo de la necesidad de comprarlo en mercados exteriores sino que, además, las firmas “tienen que adquirir cantidades exorbitantes de material, lo que hace inviable la compra, a no ser que varias compañías nos pongamos de acuerdo para hacerla conjuntamente”, ha añadido.

Eva García, portavoz de la Asociación de Moda Sostenible de Barcelona (AMSB), ha añadido que “no podemos comprar 10.000 metros de algodón orgánico, porque no tenemos suficiente capacidad de producción para tanto material…, a lo mejor con 50 nos basta”.

Portugal, China, Turquía, India, Burkina Faso y los países del norte de Europa son algunos de los proveedores a los que recurren las empresas españolas para adquirir la materia prima necesaria en la confección de prendas verdes.

Estas empresas preferirían comprar el tejido orgánico directamente en España, en cultivos que fueran “menos invasivos y más respetuosos”, pero no existen.

García López precisa que “si estos cultivos empezaran a darse en nuestro país, sería una forma de cerrar la cadena de producción” y “erradicar la tercerización” que, según ha denunciado la diseñadora, en el caso de multinacionales suele incluir “trabajo infantil y explotación” pero en el de las pequeñas empresas sostenibles disponen de sellos oficiales, “garantía de que son ecológicos”.

Un negocio complicado

La adquisición de la materia prima es sólo uno de los muchos problemas para poner en marcha un negocio de moda verde en España, algo “muy complicado” porque implica además “educar a la gente para que sea más consciente en sus hábitos de consumo”, ha apuntado García.

“Estamos acostumbrados a que se vea como normal ser poco respetuoso con el medio ambiente y las personas, sin tener en cuenta el impacto que esto tenga a corto y largo plazo”, ha denunciado.

Por ello, insiste García López, es necesario “enseñar la necesidad de primar el trabajo bien hecho, la calidad y el cuidado del entorno”.

Sin educación, por ejemplo, “no nos cuestionamos por qué es tan barato comprar en una gran cadena de la industria textil”, ya que resulta difícil evaluar las condiciones laborales en las que se está manufacturando la ropa.

El costo de una camisa ecológica puede variar entre los 40 y 100 euros, frente a los 4 ó 5 euros que ofrecen grandes almacenes con marcas multinacionales.

En el caso de las prendas sostenibles, a veces los diseñadores ecológicos “pueden incluso llegar a perder dinero” a corto plazo, por lo que resulta “imposible” comparar ambos procesos productivos.

“El aspecto social y la solidaridad son denominadores comunes entre las marcas ecológicas”, añade a Efeverde Beatriz Valdivia, responsable del espacio Planeta Moda de la feria BioCultura que se desarrolla estos días en Madrid.

Así, las empresas sostenibles suelen involucrarse con proyectos sociales que trabajan con “talleres de personas en programas de reinserción social, como expresidiarias y enfermos mentales”, ha dicho.

En España el número de tiendas de moda sostenible continúa en aumento y se puede encontrar este tipo de sociedades en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Málaga y muchas otras ciudades: hasta 63 marcas se reúnen en la edición madrileña de este año en BioCultura con el objetivo de “llegar a toda la población y que todo el mundo tenga el derecho a consumirlo”, ha afirmado a Efeverde la directora del certamen, Ángeles Parra.

Las grandes empresas

Mientras los emprendedores apuestan por la confección de ropa con tejidos ecológicos, las grandes empresas dan sus primeros pasos hacia la moda verde mediante campañas de reciclaje y concienciación.

Es el caso del grupo español Inditex, por ejemplo, ­que cuenta con un sistema de recolección de ropa que luego es donada a organizaciones como Cáritas y Cruz Roja, o de la empresa textil sueca Hennes & Mauritz (H&M) que tiene un programa de recogida de prendas de cualquier tipo o marca para su posterior reciclaje.

Las piezas recibidas en estos proyectos de recolección pueden ser vendidas como ropa de segunda mano, transformadas en otros productos como trapos de limpieza o utilizados para generar fibras textiles. EFEverde




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

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