TABLAS DAIMIEL

Las Tablas de Daimiel tenían inundadas menos de 100 hectáreas a finales de julio

Fotografía de archivo. EFE

El parque nacional de Las Tablas de Daimiel, en Ciudad Real, mantenían inundadas tan sólo 98 hectáreas a finales del mes de julio, según ha destacado el consejero de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, José Luis Escudero.

Esta cifra apenas supone el 5,6 % de la superficie que puede tener y se aproxima ya, a falta de conocerse los datos oficiales de situación de la inundación del parque nacional a finales del mes de agosto, a la que registró en marzo de 2020 cuando el parque llegó a tener tan sólo 75 hectáreas encharcadas.

Escudero ha explicado que esta situación se produce después de haberse hecho uso de los pozos de emergencia para inundar una buena parte de las hectáreas del parque nacional.

“Los datos finales del mes de junio eran de unas 98 hectáreas inundadas y estamos esperando una cita con el Ministerio para ver cómo evoluciona el parque”, ha señalado el consejero regional.

Escudero ha remarcado que Las Tablas de Daimiel están “entre las preocupaciones del Gobierno de Castilla-La Mancha” y ha insistido en que, “con la sensibilidad de quien dirige el ministerio, podamos llevar a cabo su recuperación en el futuro”.

Encharcamiento

La Comisión Mixta de Gestión del parque nacional de Las Tablas de Daimiel decidió paralizar, a finales del mes de abril, los bombeos procedentes de la batería de pozos al parque nacional para garantizar la inundación de este espacio protegido, una vez que se había alcanzado una superficie de 300 hectáreas inundadas.

La Comisión Mixta de Gestión, formada por el Gobierno de Castilla-La Mancha y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, adoptó esa decisión en una reunión, después de que se alcanzara el objetivo de garantizar el encharcamiento de la zona de turbas del parque, que era susceptible de poder sufrir incendios durante la época estival.

Parte de esta materia orgánica depositada durante miles de años bajo el humedal ya ardió en 2009, lo que provocó entonces un gran daño ambiental en el espacio protegido.

La puesta en marcha de la batería de pozos para inundar la zona más crítica del parque nacional permitió que el parque pasará de tener 75 hectáreas inundadas a las 300 hectáreas actuales.

La Comisión Mixta de Gestión del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel había autorizado bombear, antes el verano, el 50 % del volumen anual disponible, que se eleva a 11,5 hectómetros cúbicos.

De este modo, estaba previsto que bombearan 5,75 hectómetros cúbicos de agua antes del comienzo del periodo seco, mientras que el resto (otros 5,75 hectómetros) se utilizarían en el inicio del otoño.

Finalmente, el volumen que se ha empleado en esta primera fase para la inundación del parque es de 3,5 hectómetros cúbicos.

El bombeo, que comenzó el lunes 16 de marzo, estaba previsto que se prolongara hasta el 20 de mayo, aunque finalmente se decidió que cesara el 27 de abril. EFEverde

 

 




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