PLÁSTICO CONTAMINACIÓN

Save the Med: la mejor forma de no contaminar el mar es eliminar el plástico

Sergio Ruiz plástico Peces alrededor de una bolsa de plástico en el Mar Rojo cerca de Naama Bay (Egipto). EFE/Mike Nelson

Ramón Armero.- “Probablemente la única manera de que no haya plástico en el medioambiente es que ese producto deje de existir” ha afirmado a Efe el biólogo marino y miembro de la fundación balear ‘Save the Med’ (Salvar el Mediterráneo) Sergio Ruiz.

Por ello lo más importante a la hora de luchar contra la presencia de este material en mares y océanos es, en su opinión, reemplazar ese plástico por alternativas honestas a esos productos de un solo uso, puesto que “es inevitable que, en el momento en el que hay cierta cantidad de plástico en circulación, parte de él acabe en el medioambiente”.

Una manera de impulsar este objetivo es la puesta en marcha de programas educativos “con mucha concienciación, pedagogía y divulgación”, que incluyen desde el trabajo en colegios hasta campañas en grandes acontecimientos para promocionar esa reducción en el consumo de plásticos.

En el caso de Baleares, Ruiz ha explicado por ejemplo la certificación ‘Plastic Free Balearics’ (Baleares libre de plástico), un sello de garantía ambiental que ayuda a las empresas “en ese empeño por reducir su huella” contaminante.

Este proyecto emplea el concepto de “alternativas honestas” para catalogar productos que pueden sustituir a los que contienen plástico de manera que supongan “una mejora de verdad, respecto a los originales”.

Recuperar la biodiversidad del Mediterráneo

El propósito principal de la fundación es lograr que “el Mediterráneo pueda recuperar su rica biodiversidad”, por lo que se trabaja en las Áreas Marinas Protegidas (AMP) en toda la zona de Baleares, apoyando a poblaciones locales “ambientalmente conscientes y proactivas” con el fin de hacer prosperar su economía sin dañar el entorno.

“Se trata de que las AMP funcionen, no sólo sobre el papel” sino con una aceptación de las comunidades en cada zona y un seguimiento de las actuaciones, aunque Ruiz ha reconocido que “generalmente suele haber resistencia por el miedo a las prohibiciones” de determinadas actividades por lo que es preciso explicar “qué es y qué aporta un área protegida” ya que “no queremos crear espacios donde nadie pueda entrar, sino que se gestionen de la forma adecuada”.

Este biólogo ha insistido en que “no podemos olvidarnos de que el ser humano está integrado en la Naturaleza” y sólo por eso ha de hacer un uso responsable de ella.

Por ello pide “más valentía”, no sólo a las administraciones y a la sociedad en general, sino a los grandes productores, para que no se contenten con realizar cambios que “a veces son muy cosméticos”

“Una cuestión de supervivencia”

Las condiciones impuestas por el cambio climático y por la creciente concienciación general de la sociedad hacia el medioambiente provocarán cambios de una forma u otra, lo que se aprecia en “sectores que tradicionalmente han ofrecido resistencia están viendo ahora que no les queda más remedio” que aprender a gestionar de otra manera porque “al final es una cuestión de supervivencia”.

El desafío, para Ruiz, consiste en que “la palabra ‘sostenible’ no sea una palabra vacía” que se utilice en cualquier discurso sino que se emplee “con honestidad” en las cuestiones medioambientales.

Precisamente la preservación del ecosistema, objetivo siempre en primer plano de la fundación, puede redundar, según este biólogo, en un modelo económico que incluya al turismo y a otros sectores y beneficie a toda la sociedad, no sólo al entorno ecológico. EFEverde

 




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