RESIDUOS ACEITES

SIGAUS multiplica por 6 aportación a las gestoras para reciclar aceite usado

Un taller de cambio de aceite para automóvil.EFE/Paloma Puente

El sistema integrado de gestión de aceites usados (SIGAUS), que en 2019 permitió tratar 135.600 toneladas netas y regenerar casi el 73% (97.350 toneladas), ha multiplicado por seis la financiación a las empresas gestoras para ayudarlas a paliar los efectos de la crisis del coronavirus.

Según datos facilitados a EFEverde por SIGAUS, el año pasado se recogieron casi 160.000 toneladas brutas de aceites usados en 70.180 establecimientos repartidos por 4.846 municipios de toda España, una cantidad que se verá mermada este año debido a la crisis derivada de la COVID-19 y a los efectos que ha tenido sobe el sector de los lubricantes.

Las cifras que maneja SIGAUS indican que la pandemia ha provocado una ralentización de la actividad industrial y una paralización de la automoción que ha hecho caer las ventas de lubricantes alrededor de un 40% entre marzo y mayo pasados y aproximadamente el 20% en el primer semestre de este año.

Favorecer la recogida de aceite tóxico

Esta situación ha perjudicado también al sector de la gestión y tratamiento de aceites usados, que ha visto mermados sus ingresos considerablemente, lo que podría poner en peligro la recogida de este residuo tóxico y provocar importantes daños en el medio ambiente.

Para evitar que eso suceda, SIGAUS ha decido incrementar en casi seis veces la financiación que esta entidad sin ánimo de lucro destina a las empresas recogedoras del aceite usado, con el fin de garantizar el tratamiento de este residuo, que contiene sustancias tóxicas y metales pesados.

Fermín Martínez de Hurtado, director de relaciones institucionales y comunicación de SIGAUS, ha explicado a EFEverde que cuando el consumidor compra aceite lubricante, “cubre el canon destinado íntegramente a la gestión del aceite usado”, una cantidad mínima de “0,06 euros por kilo de aceite nuevo adquirido en el taller durante el cambio de aceite, pero también si se adquiere directamente”.

Ha señalado que ese canon se estableció en 2007 y no ha variado desde entonces “aunque las condiciones del mercado si han cambiado: se vende un 25% menos de lubricante y han bajado los ingresos sustancialmente”.

Menos emisiones de gases efecto invernadero

“Con cada litro de lubricante que se vende en el mercado se financian aproximadamente dos litros de aceite usado”, ha manifestado Martínez de Hurtado y ha añadido que parte de los costes de este año se abonarán con el superávit del año pasado, el tratarse de una entidad sin ánimo de lucro.

Desde 2007 la labor de SIGAUS consiste en financiar a los gestores del aceite usado que, según ha explicado a EFEverde Martínez de Hurtado , este año se va a aplicar a las mismas cantidades gestionadas en 2019, “aunque recojan o traten menos residuos”, para de ese modo ayudar a la supervivencia del sector en estos tiempos de crisis.

Ha recalcado que el objetivo de SIGAUS no es económico sino ayudar a la recuperación y al tratamiento del aceite usado con el propósito final de proteger el medio ambiente, generar materias primas, ahorrar energía y disminuir las emisiones efecto invernadero.

El sistema que vertebra SIGAUS cuenta con una red de casi 200 instalaciones gestoras que en 2019 realizaron 180.982 operaciones distintas de recogida, de las cuales la más frecuente fue de 200 kilos (la capacidad de un bidón estándar).

El responsable de comunicación ha recordado que la red da cobertura a todos los puntos de la geografía nacional, incluyendo zonas rurales y alejadas de los focos de población y de actividad económica, lo que incrementa sustancialmente los gastos logísticos.

Atención al medio rural

De este modo durante 2019, tres cuartas partes de los municipios españoles en los que se recogieron aceites usados pertenecían al medio rural y en ellos se recuperaron 33.354 toneladas de este residuo y se atendió a casi 18.000 establecimientos.

Además se retiraron hasta 4.422 toneladas de residuos a 2.897 productores ubicados en el zonas de alta vulnerabilidad ambiental y en el entorno de espacios naturales protegidos y 2.129 toneladas más en 1.238 puntos situados en las proximidades de recursos hídricos, como ríos embalses o lagos.

De los aceites usados gestionados el año pasado, 97.350 toneladas se regeneraron, un 26% se aprovecharon para energía y un 1% para regeneración de material, sin olvidar que la regeneración es un proceso que aporta importantes beneficios en la lucha contra el cambio climático y que supuso evitar la emisión a la atmósfera de casi 65.000 toneladas de CO2.

El aceite usado es un residuo de muy baja biodegradabilidad, de manera que un solo litro podría contaminar hasta un millón de litros de agua y sus componentes nocivos pueden perdurar en el mar hasta 15 años. EFEverde




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