Siete claves para un enclave: la Reserva de la Biosfera de La Siberia

RESERVAS BIOSFERA

Siete claves para un enclave: la Reserva de la Biosfera de La Siberia

Siete claves para un enclave: la Reserva de la Biosfera de La Siberia Foto Unesco

Mérida (EFE).- La declaración de La Siberia extremeña como Reserva de la Biosfera, la primera de la provincia de Badajoz y tercera de la comunidad autónoma, levanta el telón para conocer con mayor profundidad qué significa esta distinción y cuáles son los ámbitos de su dimensión social, económica y medioambiental

Esta declaración, fruto del trabajo conjunto realizado por la Junta de Extremadura, la Diputación de Badajoz, la Confederación Hidrográfica del Guadiana, el CEDER La Siberia, los Ayuntamientos y la propia ciudadanía, viene avalado por una presentación que estas entidades han venido divulgando en los últimos tres años.

Merced a la misma, estas son las siete claves para entender esta declaración, sus diversos ámbitos de repercusión y algunas posibles incógnitas.

1. – DECLARACIÓN

Las Reservas de la Biosfera son una distinción que otorga la UNESCO a territorios o comarcas geográficas por ser representativas de un entorno de gran valor y conservación, en las que se pretende poner en marcha un plan de desarrollo que garantice el mantenimiento de sus valores, pero a su vez implique un desarrollo económico y social del territorio. 

2.- MARCA

La distinción de la UNESCO es una marca de calidad para el territorio, que lo avala por su patrimonio natural, cultural, paisajístico y productivo y su compromiso por el desarrollo sostenible. Una herramienta para incrementar su calidad de vida y su sentimiento de orgullo por ver reconocido su patrimonio.

3.- MUNICIPIOS

El ámbito territorial de esta declaración de La Siberia extremeña como Reserva de la Biosfera engloba a 17 municipios: Helechosa de los Montes, Risco, Sancti-Spiritus, Tamurejo, Baterno, Garbayuela, Villarta de los Montes, Garlitos, Esparragosa de Lares, Herrera del Duque, Castilblanco, Valdecaballeros, Puebla de Alcocer, Casas de Don Pedro, Fuenlabrada de los Montes, Siruela y Talarrubias

4.- EXTENSIÓN

La Siberia abarca una extensión cercana a los 2700 kilómetros cuadrados (más de 269 000 hectáreas), con una población de 20 525 habitantes, por lo que su densidad es 7,63 habitantes por kilómetro cuadrado, frente a la media de 25,5/km2 de Extremadura y los 82,51 de España.
Cerca del 75 por ciento de la citada superficie corresponde a fincas particulares, mientras que el resto corresponde a montes de titularidad pública (13%), masas de agua (7%), dehesas boyales (4%) y suelo urbano (0,5%), aproximadamente.

5.- ¿POR QUÉ LA SIBERIA?

Además de poseer los “ingredientes necesarios y exigibles”, como son cultura, paisajes, recursos y naturaleza, La Siberia extremeña presenta una gran variedad de ecosistemas de alto nivel de conservación y alberga uno de los mayores índices de biodiversidad de la Península Ibérica.
Merced al caudal de los ríos Guadiana y Zújar, tiene la mayor zona de costa dulce de España con 1022 kilómetros. Además, sus valores naturales han propiciado que se declaren un número elevado de espacios naturales protegidos, llegando a un porcentaje que ronda el 50 % del total de la superficie de la comarca.
De hecho, casi 124 000 hectáreas de su territorio, un 46% del mismo, forman parte de la Red Natura 2000, de las que 41 500 corresponden a la Zona de Especial Conservación (ZEC) de La Serena, 39 800 de la Zona de Especial Protección para Aves (ZEPA) La Serena y sierras periféricas, 32 300 de la ZEPA-ZEC Embalse de Orellana y sierra de Pela, y 31 270 de la ZEPA-ZEC Puerto Peña-Los Golondrinos.
Cuenta con más de 170 especies diferentes de aves, 40 especies de mamíferos, destacando las comunidades de murciélagos, más de 13 especies de anfibios, 18 de reptiles y 19 de peces.
Lo mismo pasa con la vegetación, contando La Siberia con 26 tipos diferentes de Hábitats de Interés comunitario, de los cuales, cuatro son de interés prioritario.
Asimismo, ofrece diversidad de ecosistemas y riqueza de recursos productivos (ovino, aceite, apicultura, cinegético, agua, forestales, turísticos y recursos naturales).

6.- EXIGENCIAS

Teniendo en cuenta que dicha distinción se otorga a aquellos territorios que quieran paliar la pérdida tanto de conocimientos tradicionales como de su diversidad cultural y población, y, al mismo tiempo, hacer frente al cambio climático y fomentar el desarrollo económico y humano de forma sostenible y respetuosa con el entorno, las Reservas de la Biosfera se comprometen a acometer tres funciones básicas:
– Conservación: preservación de ecosistemas, paisajes y especies
– Desarrollo: promover economía sostenible y el desarrollo humano
– Logística: investigación, formación, capacitación, educación ambiental e intercambio de información en áreas como la conservación y el desarrollo sostenible.

7.- ¿Y LOS INCONVENIENTES?

“No existen”, según las entidades impulsoras de esta declaración, que apelan a “la capacidad de compromiso y esfuerzo” para trabajar “con una visión y estrategia común que permita sumar esfuerzos y ser más efectivos”.
A las diversas voces que temen restricciones de actividad derivadas de la protección medioambiental, los impulsores de la declaración rechazan esta visión, pues la Reserva de la Biosfera “es un título que concede la Unesco, organismo que no legisla ni puede imponer restricciones”. Por tanto, “no añade restricciones legales adicionales por su declaración”.
Pertenecer a una Reserva de la Biosfera “no es sinónimo de más restricciones ni de más normativas que puedan dificultar aún más la vida en el territorio”.
Por contra, entidades como APag Extremadura Asaja entienden que habrá “un exceso de proteccionismo y de normas reguladoras” que limitarán y frenarán actividades económicas de la zona relacionadas con el sector primario y el desarrollo de nuevas infraestructuras de transporte y comunicaciones. EFEverde
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