ADAPTACIÓN CLIMÁTICA

Sevilla ensayará un sistema de confort climático para esperar el autobus

bancos de aire Recurso de archivo

Madrid, 18 nov (EFE).- Sevilla ensayará un sistema de confort climático que combina tecnología y uso de agua en una parada de autobús en el marco del proyecto de la Unión Europea de adaptación a los efectos del cambio climático LifeWatercool.

El sistema permitirá mantener una temperatura adecuada y lograr el confort climático en el marco de este proyecto cofinanciado por la Unión Europea a través de su programa LIFE, y que se desarrollarán hasta 2023 en la avenida de la Cruz Roja, en el distrito de la Macarena, y se implementarán además en las calles Monte Mayor, Doctor Jiménez Díaz y Manuel Villalobo.

Lo ha explicado el ingeniero industrial de la Empresa Metropolitana de Abastecimiento y Saneamiento de Aguas de Sevilla (Emasesa), José Antonio Mateos, en una de las jornadas del LIFE in the New European Bauhaus, una iniciativa europea interdisciplinar en la que han participado varios expertos.

Mateos ha señalado que las soluciones puestas en marcha dentro del proyecto LIFE Watercool servirán para responder a problemas estructurales unidos a las condiciones extremas del clima en Sevilla, sobre todo en los meses de verano -junio, julio y agosto-.

En el proyecto están involucrados la Universidad de Sevilla, el Ayuntamiento de Sevilla, Emasesa y “un grupo de empresas”, con el objetivo de desarrollar un gran sistema de gestión base relacionado con el manejo del agua para combatir las altas temperaturas en un área urbana de Sevilla.

Además, se están implementando medidas innovadoras para el bienestar y confort climático en los barrios y se están desarrollando nuevas herramientas para promover la colaboración ambiental público privada integrando todos los actores que viven en la ciudad.

Según el ingeniero de Emasesa, contrariamente a lo que sucede en el norte de Europa donde es necesario actuar para la protección de las precipitaciones, en el sur se deben pensar y diseñar soluciones para lograr el confort climático durante el verano, cuando las temperaturas son elevadas y el calor muy fuerte.

La adaptación climática de la parada de autobús se logrará regulando la temperatura con un sistema “terma top”, unas estructuras que se pueden instalar de forma horizontal o vertical por las que circula el agua y que estarán ubicadas tanto en la parte superior como en la posterior de la parada.

Mateos ha dicho que la geometría y la medida de la parada de autobús existente se respetará y se buscará replicar esta tecnología en otras paradas de la ciudad y de otras urbes con los mismos problemas de temperaturas extremas.

El proyecto contempla además soluciones de adaptación al cambio climático en otros dos lugares ubicados en las cuatro vías del proyecto y tomando en cuenta el tiempo de estancia de las personas, que son: de corta, media y larga estancia.

El de corta estancia es la parada de autobús, el de media un patio de recreo de un centro escolar y el de larga estancia es una plaza en la intersección de las cuatro calles enmarcadas en el proyecto.

El ingeniero de Emasesa ha añadido que LIFE Watercool implementa políticas para mitigar los impactos del cambio climático, con la finalidad de lograr el máximo confort climático en los diferentes espacios, elevar la calidad de vida de los vecinos y promover la vida en la calle.

Entre las actuaciones además se colocarán sistemas de drenaje del agua de escorrentía, garantizando la calidad del recurso en los aljibes.

La recogida de agua permitirá intercambiar la energía entre diferentes elementos de control climático en un espacio abierto, con lo que se busca controlar la temperatura en las calles y en espacios abiertos, sin consumo de energía.

El agua es el elemento para el control de la temperatura -que baja durante la noche y aumenta durante el día-.

El sistema “se puede entender como dual”, según Mateos, porque durante la noche el agua almacenada se enfría y se consume durante el día, una acción térmica para la que se utilizarán paneles fotovoltaicos, que producirán energía durante el día y enfriarán el agua durante la noche.

Actualmente la calle de la Cruz Roja es una vía con tráfico de automóviles y motos, pero se convertirá en una calle peatonal y se combinarán sistemas sostenibles de recogida de agua y zonas verdes.

El sistema sostenible de recogida de agua incluye pavimento permeable, sistemas de filtración de agua para jardineras y carriles bici con pavimento catalítico, dejando que llegue solo un pequeño porcentaje de agua a las depuradoras.

Está prevista la colocación de “un gran número de árboles” con el objetivo de asumir varios retos, como reducir la temperatura en verano, capturar dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera y generar un nuevo concepto de los espacios públicos, logrando un corredor verde.

La vegetación permite lograr mejores condiciones de vida, es por ello que se busca incrementar el número de árboles en la calle que necesitan mantenimiento y agua, “pero es una de las mejores medidas que se pueden adoptar en una forma pasiva”.

Asimismo, ha finalizado Mateos, se elaborará “un catálogo de soluciones” para implementar en diferentes lugares de la ciudad. EFE
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