ANTÁRTIDA CLIMA

Investigadores de la UPC estudiarán con sensores acústicos la crisis climática en la Antártida

Vista de un bloque de hielo tomada desde el barco 'Aurora Australis' mientras navega a través de los bloques de hielo por aguas de la Antártida en enero de 2012. Pondrán sensores acústicos en la Antártida para monitorizar sus cambios.EFE/DEAN LEWINS

La Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) lidera una expedición científica a la Antártida para desplegar sensores acústicos permanentes que sirvan para supervisar los efectos del cambio climático y de las actividades humanas sobre los ecosistemas polares.

“El ruido está aumentando, hay más actividades humanas en el mar y, por tanto, más barcos, diariamente hay más de 50.000 barcos de carga que transitan por el mar y hay también otras actividades que hacen que el ruido aumente y sus efectos también”, ha explicado el investigador Michel André, director del Laboratorio de Aplicaciones Bioacústicas (LAB) de la UPC.

André ha partido en una expedición a la Antártida para recoger las primeras medidas del estado acústico del océano en este punto del planeta y ensayar la instalación de estaciones permanentes de escucha que sirvan para monitorizar los efectos del cambio climático en la biodiversidad antártica.

“Tengo el privilegio de contemplar la naturaleza en su expresión de pureza superlativa, donde el silencio de la vida salvaje se propaga sin fin en el océano, protegido por el hielo milenario de la Antártida. Este equilibrio es, sin duda, muy frágil. Está en nuestras manos aceptar el reto de preservarlo para las generaciones futuras”, ha dicho el investigador antes de iniciar su viaje.

Los científicos quieren obtener datos de referencia sobre en qué estado de conservación se encuentra la Antártida antes de que las actividades humanas la invadan.
“Los datos que se recojan nos permitirán saber el estado casi cero (el original), porque ya estamos lejos de ese estado limpio de contaminación, lo que permitirá que cuando llegue más contaminación sepamos el estado vital de estos organismos y podremos optar por implementar medidas de conservación para los animales”, ha explicado André.

Hidrófonos e inteligencia artificial

El proyecto contempla instalar tecnología de hidrófonos -micrófonos y sensores adaptados al agua, capaces de grabar sonidos audibles, pero también infra y ultrasonidos provenientes de cualquier fuente biológica o generada por actividades humanas- y de ordenadores que utilizan técnicas de Inteligencia Artificial.
Una vez instalados los equipos en la Antártida, los datos recogidos serán procesados y analizados en el LAB, vinculado a la Escuela Politécnica Superior de Vilanova i la Geltrú (EPSEVG), que ya dispone de sensores en casi todos los océanos y, a partir de ahora, la Antártida será también un nuevo punto del mapa que se podrá estudiar.
En 2018 el mismo laboratorio también instaló un observatorio acústico en el Amazonas, junto con otros investigadores de Brasil y Australia. EFEverde




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