CANADÁ LABORATORIO

Salvan el laboratorio canadiense que cambió las leyes medioambientales de todo el mundo

Salvan el laboratorio canadiense que cambió las leyes medioambientales de todo el mundo

Uno de los laboratorios medioambientales más importantes y únicos del mundo, el Área de Lagos Experimentales (ELA) de Canadá, se ha salvado en el último momento de una muerte segura tras la decisión del Gobierno canadiense de cancelar su financiación.

En la década de los años setenta del siglo XX, la lluvia ácida se había convertido en uno de los principales problemas medioambientales de Norteamérica y Europa.

Bosques enteros estaban muriendo, en miles de lagos la vida vegetal y animal desaparecía, y las propias ciudades, sus edificios y monumentos sufrían la corrosión causada por gotas de lluvia que arrastraban sulfuro y nitrógeno, contaminantes emitidos por automóviles y empresas en las zonas más industrializadas.

Los efectos de esa lluvia acidificada eran devastadores y el público norteamericano empezó a entender la gravedad de la situación cuando en 1975 el periódico “The New York Times” empezó a publicar una serie de artículos sobre el Bosque Experimental Hubbard Brook de Nueva Hampshire.

Pero los científicos necesitaban datos para entender el mecanismo que provocaba la lluvia ácida y, sobre todo, los cambios necesarios para eliminar la amenaza que estaba convirtiendo grandes áreas del hemisferio norte en cementerios para la vida.

Área de Lagos Experimentales (ELA)

Fueron las pruebas efectuadas en el Área de Lagos Experimentales (ELA) de Canadá lo que permitió a los científicos obtener los datos necesarios para que las autoridades de Estados Unidos, Canadá y Europa cambiasen las leyes medioambientales y firmasen acuerdos internacionales que limitan las emisiones de dióxido de azufre.

“Los científicos de ELA realizaron observaciones en el mundo real, simulando en sus lagos los efectos que causaban el dióxido de azufre y el óxido de nitrógeno y confirmando que eran los culpables de la muerte de los lagos”, explicó a Efe Scott Vaughan, presidente de International Institute for Sustainable Development (IISD)

“Y con esas observaciones fueron capaces de señalar las medidas necesarias para limitar la emisión de esos contaminantes. La nueva generación de normas sobre contaminación del aire derivó directamente de los trabajos de ELA” añadió Vaughan.

Recortes Presupuestarios

Pero a pesar del trabajo realizado por ELA en el pasado y los experimentos en marcha para comprender los efectos del cambio climático en lagos y ríos de todo el mundo, hace dos años el primer ministro canadiense, Stephen Harper, anunció que dejaría de financiar este singular laboratorio.

Su gobierno dijo que el cierre de ELA era consecuencia de los recortes presupuestarios generalizados en Canadá.

Pero dado el historial medioambiental de Harper, que ha convertido a Canadá en el único país del mundo en retirarse del Protocolo de Kioto tras ratificarlo para poder explotar sin limitaciones sus reservas petrolíferas, científicos y ecologistas no aceptaron la explicación.

Foto de archivo de Greenpeace Canadá, que muestra una vista aérea del bosque boreal, al norte de Ontario, (Canadá).

Foto de archivo de Greenpeace Canadá, que muestra una vista aérea del bosque boreal, al norte de Ontario, (Canadá). EFE/Richard Brooks

Acuerdo IISD  y Ontario

Finalmente, hace unos días, IISD anunció que había llegado a un acuerdo con el Gobierno de la provincia de Ontario para financiar ELA y mantener abierto el laboratorio.

ELA, que fue establecido en 1968, está compuesto de 58 lagos situados en una región de 25 hectáreas situada en Kenora, una remota esquina de la provincia de Ontario a 1.900 kilómetros al noroeste de Toronto.

Vaughan señala que ELA “es la mayor instalación de investigación de sus características en el mundo” y que las características geológicas de la región hace que sus lagos sean únicos y perfectos para realizar investigaciones hidrológicas, sobre contaminación y sobre los efectos del cambio climático.

“Sus aguas son inmaculadas, no están afectadas por centros urbanos o industriales, geológicamente los lagos están totalmente aislados de acuíferos. Y ningún otro país en el mundo ha reservado un área similar para hacer este tipo de experimentos”, dijo.

Investigación sobre cambio climático y nanocomponentes

Bajo la dirección de ISSD, ELA tiene programados experimentos sobre el cambio climático, los efectos de la contaminación de mercurio y la creciente amenaza de microcontaminantes, como los nanocomponentes cada vez más utilizados en procesos industriales.

Las instalaciones de ELA tienen capacidad para albergar a 140 científicos, muchos ellos procedentes de todo el mundo, entre ellos investigadores mexicanos.

“Estamos trabajando con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de México para ayudarles a predecir con simulaciones los riesgos que el cambio climático supone para lagos y ríos en el país” explicó Vaughan.

Una investigación que ayudará a los demás países del mundo a entender los efectos del cambio climático en la hidrología. EFE




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

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