RUSIA INVIERNO

Rusia moviliza al ejército para combatir la tormenta de hielo en Vladivostok

Una mujer camina en la Plaza Roja de Moscú este miércoles. EFE/EPA/MAXIM SHIPENKOV

Las autoridades rusas han movilizado a más de 500 militares rusos este miércoles para paliar las consecuencias de la tormenta de hielo que afectó a cerca de 25 localidades en el lejano oriente ruso, incluyendo la capital, Vladivostok, y dejó sin electricidad, agua y calefacción a unas 60.000 personas.

Los militares ayudan a los damnificados de la tormenta con la entrega de comida caliente y han confeccionado más de 28.000 raciones en 20 cocinas de campaña.

“Se crearon 17 destacamentos, integrados por 554 militares y 86 equipos militares y especializados”, informó hoy el servicio de prensa del distrito militar oriental, citada por la agencia Interfax.

Tormenta inusual de hielo

Aunque las tormentas de hielo son habituales en la región, la acontecida el pasado 19 de noviembre fue más fuerte que de costumbre y causó graves daños a la infraestructura de la región de Primorie y obligó a las autoridades a declarar el estado de Emergencia a nivel regional.

Según informó el jefe del servicio de Meteorología de la región, Borís Kubai, citado por el portal Medusa, la capa de hielo alcanzó un espesor de 12 milímetros, algo que no había sucedido en tres décadas.

Además, los uniformados recogen árboles caídos, postes, y procesan con sustancias reactivas las carreteras para eliminar la capa de hielo.

Solo en la capital, los militares han limpiado 75 kilómetros de carreteras y han retirado 35 camiones con troncos de árboles derribados por el fenómeno meteorológico.

En la ciudad de Artem, ubicada 53 kilómetros al noroeste de Vladivostok, también se han realizado labores de escombreo y retirada de árboles caídos, que fueron trasladados en 14 camiones.

Desastre natural

El fenómeno de la tormenta de hielo tiene lugar cuando tras la lluvia o el aguanieve se da un brusco descenso de las temperaturas y se generan grandes capas de hielo sobre las ramas de los árboles y los tendidos eléctricos, cuyo peso suele conducir a la rotura de troncos, cables y postes.

A las interrupciones del abastecimiento eléctrico le siguen las fallas de los sistemas de abastecimiento de agua potable y calefacción, lo cual agrava la situación de la población en medio del crudo invierno.

Según informó el Ministerio de Emergencias de Rusia, citado por TASS, en la región afectada todavía hay 2.908 viviendas sin electricidad en 15 localidades.

En total, en las labores de paliación de las consecuencias de desastre natural participan más de 2.100 personas y 813 equipos especializados, de los cuales 462 son miembros del Ministerio de Emergencias. EFEverde

 




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