Reservas de la Biosfera: España es líder tras EEUU

Reservas de la Biosfera: España es líder tras EEUU

Las tres nuevas reservas de la biosfera: La Granja y El Espinar; las Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo, y las Tierras del Ebro han recibido hoy el diploma oficial que las acredita como tal, en un acto en el que la Unesco ha felicitado a España por colocarse en el segundo puesto mundial, tras EEUU.

 El más activo

Su responsable en la División de Ciencias Ecológicas y de la Tierra, Miguel Clüsener-God, ha celebrado que España sea hoy el país “más activo” en el cumplimiento del Programa el Hombre y la Biosfera, que busca reducir la pérdida de biodiversidad y combinar los aspectos ecológicos, sociales y económicos de las reservas.
Con la incorporación de los tres nuevos espacios situados en Segovia, Galicia y Cataluña, la Red mundial pasa ahora a tener 621 reservas repartidas entre 117 países, que están liderados por EEUU (47); España (45) y México (40).
Pero el representante de la Unesco ha advertido que este número podría descender ya que algunas reservas no cumplen con el programa y podrían ser invitadas a abandonar la red, aunque “ninguna de ellas” se encuentra en España.

Magnífica Posición

Durante el acto, al que ha asistido el presidente del Consejo de Estado, José Manuel Romay Beccaría, el titular de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha destacado a la “magnífica” posición de España refleja como los españoles son conscientes del “inmenso valor” se su patrimonio natural.
El esfuerzo que se reconoce en estas declaraciones está “en plena sintonía con los principios que orientan nuestra política medioambiental: el impulso al desarrollo sostenible”, ha agregado el ministro tras subrayar la necesidad de poner en valor las reservas para que sus habitantes sientan que vivir en ellas puede constituir una oportunidad de desarrollo
Con los tres nuevos fichajes, la red española de reservas queda constituida por 45 territorios, que comprenden el 8,6% del territorio español y el 7,2% de la Red Mundial.

La Granja- el Espinar

La de La Granja y El Espinar cubre 35.414 hectáreas, aloja a una población de cerca de 14.000 personas y se encuentra en la provincia de Segovia, a 50 kilómetros al norte de Madrid.
A ella pertenece la montaña de Valsaín, que es una de las grandes zonas arboladas del país, y que “reviste considerable valor a la vez ecológico, económico, estético y social”, según la Unesco.

As Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo

En cuanto a la reserva gallega, cubre alrededor de 116.000 hectáreas, alberga una población de cerca de 190.000 habitantes y engloba las cuencas de dos grandes ríos, el Mero y el Mandeo, con ecosistemas costeros y de montaña que dan cobijo a una gran diversidad biológica.
En ella se concentra asimismo una gran diversidad cultural ligada al uso de recursos naturales, lo que ha hecho posible, según la Unesco, “el mantenimiento de comunidades y la conservación de razas autóctonas de ganado”.

Tierras del Ebro

Sobre las Tierras del Ebro, de 367.729 hectáreas de superficie y una población de 190.000 habitantes, se ha destacado que se trata de una zona con “numerosos ecosistemas tanto interiores como costeros”.
Esta reserva abarca el delta y la cuenca del Ebro, el río más caudaloso de España.
Las reservas de la biosfera son lugares en los que, en concertación con las poblaciones locales, se concilia la actividad humana y la conservación del medio ambiente, y así lo han destacado los responsables de las localidades que hoy han recogido el diploma.
Los encargados de agradecer la distinción han sido Francesc Xavier Pallares, Delegado territorial de la Generalitat en las Tierras del Ebro; Jose Antonio Santiso, alcalde de Abegondo (Galicia); y los alcaldes de El Real Sito de San Ildefondo, José Luis Vázquez, y de El Espinar, Francisco Eloy Jorge Gómez.

Sabías que…

Las Reservas de la Biosfera son áreas protegidas donde la conservación del ecosistema y la diversidad biológica se combinan con el uso sostenido de los recursos naturales, con la finalidad de beneficiar a las comunidades locales que habitan estos espacios.  Las primeras reservas nacieron en 1976 en el marco del programa internacional de investigación de la UNESCO sobre el Hombre y la Biosfera (MaB), cuyo objetivo es proporcionar la base científica y la capacitación necesaria para resolver los problemas relacionados con la conservación del medio ambiente y los asentamientos humanos.  En la actualidad, las Reservas de la Biosfera constituyen una red internacional de 440 espacios protegidos en 97 países. España integra 26 espacios naturales reconocidos como reservas por la UNESCO.

El concepto Reserva de Biosfera fue promulgado en 1974 por un grupo de trabajo del MaB ( Man and Biosphere) de la UNESCO, un programa internacional de cooperación científica internacional, iniciado en 1971, que trata sobre las interacciones entre el hombre y el medio ambiente en todas las situaciones bioclimáticas y geográficas, con la finalidad de proporcionar las investigaciones necesarias para la resolución de problemas prácticos de la gestión de recursos.

En 1976 la UNESCO estableció esta distinción con el objetivo de compatibilizar la conservación de la naturaleza y el desarrollo social y económico, para que los habitantes de un entorno no tuviesen necesidad de agotar sus recursos naturales. Las reservas de biosfera son concebidas como lugares excepcionales para la investigación y la educación, permitiendo al mismo tiempo que las comunidades locales participen plenamente el desarrollo sostenible.

En 1983 la UNESCO y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) organizaron conjuntamente el primer Congreso Internacional sobre Reservas de Biosfera en Minsk (Belorrusia). Los trabajos de esta reunión dieron lugar en 1984 a un Plan de Acción de nueve puntos que fue oficialmente aprobado por la Conferencia General de la UNESCO. En el decenio que siguió al Congreso de Minsk, se consideró que la relación entre la conservación de la diversidad biológica y las necesidades de desarrollo de las comunidades locales era un aspecto clave en la administración de la mayor parte de las zonas protegidas. En distintos foros medioambientales se adoptaron numerosas ideas esenciales de las Reservas de la Biosfera como son la participación de las comunidades locales y la importancia de la cooperación internacional.

El contexto en que se desenvuelven las reservas de biosfera se modificó considerablemente, como lo demostraron el proceso de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) y el Convenio sobre la Diversidad Biológica, ratificado por más de 100 países durante la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro de 1992. Los principales objetivos del Convenio son la conservación de la diversidad biológica, el uso sostenible de sus elementos y una distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de la explotación de los recursos.

Diez años más tarde de la reunión de Minsk, la UNESCO organizó en marzo de 1995 en Sevilla (España) una Conferencia Internacional sobre Reservas de Biosfera para evaluar la eficacia del Plan de Acción y analizar su ejecución, en conformidad con la Resolución 27 C/2.3 aprobada por su Conferencia General. Participaron en el evento unos 400 especialistas de 102 países, y 15 organizaciones internacionales y regionales. La Conferencia de Sevilla supuso la constitución de una red operativa con un marco estatutario, del que carecía hasta entonces, y el diseño de una estrategia revisada y corregida para las reservas de biosfera en el contexto del siglo XXI. Los expertos redactaron varios documentos pactados acerca de la gestión de las Reservas de la Biosfera y fijaron pautas comunes para el diseño de proyectos de desarrollo compatibles con el entorno natural.

En los últimos años se han elaborado nuevas metodologías para incorporar a todos los interesados en los procesos de adopción de decisiones y utilizar planteamientos regionales.

Red Mundial de Reservas de la Biosfera

Las reservas de biosfera son zonas de ecosistemas terrestres, costeros o marinos internacionalmente reconocidos en el marco del Programa MaB de la UNESCO, por conciliar la preservación de la diversidad biológica con el uso sostenible de sus recursos. La eficacia de una reserva de biosfera exige la colaboración de los especialistas en ciencias naturales y sociales, los grupos involucrados en la conservación y el desarrollo, las autoridades administrativas y las comunidades locales..

La Red Mundial de Reservas de Biosfera, constituidas por los diferentes espacios naturales, comenzó en 1976 y constituye un instrumento esencial para alcanzar el equilibrio sostenible entre la conservación de la diversidad biológica y el fomento del desarrollo económico de la población local mediante la intervención en la gestión y el uso racional de los bienes naturales. Antes de su declaración, se informa a la población del concepto de reserva y se busca un consenso sobre su establecimiento, funcionamiento y límites. Su desarrollo está regulado por la Convención sobre Diversidad Biológica y el Marco Estatutario de la Red Mundial, documento resultante de la Conferencia Internacional sobre Reservas de la Biosfera que acogió Sevilla en marzo de 1995.

Actualmente hay 621 reservas repartidas entre 117 países, que están liderados por EEUU (47); España (45) y México (40). Entre los espacios más relevantes en la red figuran el monte Urulu en Australia y el Olimpo en Grecia, el bosque estadounidense de Yellowstone, el desierto de Gobi en Mongolia, el Alto Orinoco en Venezuela y los parques naturales de Darien en Panamá y el de Ambroseli en Kenia.

La Red está estructurada de manera regional mediante siete subredes (AfriMAB, ArabMAB, Red Asiática (EABRN), EuroMAB, IberoMAB, CYTED y REDBIOS), coordinadas por un Consejo Internacional de Coordinación del que forman parte 34 países y que en la actualidad cuenta con un presidente, el egipcio Mohamed Abdel Gaward Ayyad, y cinco vicepresidentes (Ecuador, Angola, Alemania, Eslovaquia y Tailandia).

La Red constituye un componente importante del Programa MaB que facilita el intercambio de experiencias e información entre sus miembros. El problema es especialmente grave en los estados en vías de desarrollo, donde se encuentran la mayoría de los espacios con escaso índice de eficacia. En los países desarrollados el principal problema es la pérdida de la población rural por el abandono del campo.

La Red Mundial de las Reservas de la Biosfera ha sido distinguida con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2001 por constituir un símbolo de los esfuerzos del hombre para preservar espacios y poblaciones naturales únicos y por dar una dimensión global a la defensa de la naturaleza.

RESERVAS DE BIOSFERA EN ESPAÑA

La Red Española de Reservas de la Biosfera se constituyó en junio de 1992, durante la reunión celebrada en la Reserva de Ordesa-Viñamala, la primera que obtuvo la calificación.  El Comité Español del programa MaB, creado en 1974, se incluye en el grupo de ciencias exactas y naturales de la Comisión Española de Cooperación con la UNESCO. Está formado por profesionales independientes, así como otros pertenecientes a centros de investigación, organismos públicos dedicados a la gestión ambiental y organizaciones ciudadanas de defensa del entorno. La principal función del Comité Español es la de promover proyectos y actuaciones en los ámbitos nacional e internacional referidos a algunos de los campos de acción definidos en el programa MaB. España preside y es sede permanente de la red IberoMaB que coordina a los Comités y Reservas de la Biosfera de Iberoamérica, Portugal y España.

 




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com