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Un refugio de Almendralejo busca fondos para la perrera ante la paralización de adopciones

protectoras animales Recal de Almendralejo busca fondos para mantener a sus perros. EFE/Jaume Sellart

La Asociación pacense Refugio Canino de Almendralejo (Recal) ha iniciado una campaña de captación de fondos para sufragar los gastos veterinarios ante la suspensión de las adopciones en la perrera municipal, adonde siguen llegando canes.

Recal, que cogestiona la perrera junto al Ayuntamiento, decidió suspender las adopciones durante el estado de alarma, pero no las reservas, por lo que su presidenta, Magdalena Sanguino, ha destacado este martes la importancia de seguir realizando éstas para recoger a los animales una vez superada la fase de confinamiento.

En declaraciones a EFEverde, ha apuntado que durante las dos primeras semanas del estado de alarma se produjo un repunte de los abandonos de perros, a lo que se sumó la suspensión de las adopciones y acogidas.

En números, ha precisado que Recal suele registrar unas 30 salidas mensuales de animales, a razón de una media de siete a la semana más otros diez animales que derivan cada mes a destinos internacionales.

Ante esta situación, la asociación recurrió a un acogimiento provisional de perros por parte de las voluntarias en sus viviendas y al servicio de residencia para evitar una situación de hacinamiento de los animales en la perrera.

Ahora los perros siguen entrando de una forma más escalonada, pero en ocasiones llegan en mal estado y hay que llevarlos al veterinario.

Además, al reducirse las visitas a la perrera, también lo han hecho las donaciones de comida para los perros y de dinero, lo que ha llevado a la asociación a poner en marcha una campaña de donaciones a través de una cuenta bancaria y de la plataforma digital PayPal.

Sanguino ha animado ahora más que nunca a seguir adoptando perros en lugar de comprarlos y ha invitado a hacer una comparación entre el confinamiento que las personas viven ahora en sus hogares y la situación de los animales recluidos.

“Sabemos lo emocionalmente difícil que se hace, en un tiempo donde se confunden los segundos, los minutos, las horas, los días de la semana. Imaginaros lo que supone para los animales de la perrera”, ha apuntado en este sentido. EFEverde

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