CONTAMINACIÓN ZBE

Un real decreto respaldará las ZBE tras la sentencia contra Barcelona

Señal indicadora de la Zona de Bajas Emisiones de Barcelona. EFE/ Quique García.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) recogerá en un real decreto «los requisitos mínimos» que deben cumplir las zonas de bajas emisiones (ZBE) después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) anulara la de Barcelona.

Este real decreto servirá para evitar nuevos problemas a la hora de fijar estos espacios cuya constitución obligatoria recoge la Ley de Cambio Climático para las poblaciones de más de 50.000 habitantes a partir de 2023, según han explicado a Efe fuentes del MITECO que en su día ya elaboró unas directrices, publicadas el pasado 18 de noviembre «con objeto de que puedan emplearse como guía para que las entidades locales puedan diseñar e implantar estas áreas».

Precisamente estas directrices «se guían mucho por las actuaciones llevadas a cabo en Barcelona», donde por el momento no se paralizará la ZBE al haber presentado el Ayuntamiento un recurso de casación contra la decisión del TSJC, a la espera del fallo final que corresponde al Tribunal Supremo.

El tribunal anuló formalmente el pasado 21 de marzo la ordenanza municipal que regula la ZBE de la ciudad condal por «deficiencias en su elaboración, falta de informes determinantes y por ser excesivo en el ámbito geográfico de aplicación y en el tipo de vehículos excluidos», según la sentencia.

El concejal de Emergencia Climática y Transición Ecológica del Ayuntamiento de Barcelona, Eloi Badía, ha certificado que «me consta el caso de municipios que estaban licitando compras de cámaras para el control de acceso a vehículos, compras que han sido paralizadas tras la sentencia» que ha generado «mucha incertidumbre» entre los municipios que ya estaban en proceso de establecer una ZBE.

La sentencia del TSJC es «opinativa y sin fundamentos jurídicos», ha lamentado Badía, aunque ha admitido que la memoria que presentó el consistorio barcelonés era «muy sintética, para facilitar su lectura» y que «había muchos elementos que quizás faltaron» por lo que reconoce que «tendríamos que haber hecho una memoria mucho más explicativa, con mucho mayor detalle».

Excesiva extensión de la ZBE y etiquetado

Una de las críticas de la sentencia se refiere a la «excesiva extensión» y «el carácter uniforme de las restricciones» de la ZBE, que ocupa 95 km2 repartidos entre los municipios de Barcelona, Sant Adriá de Besós, L’Hospitalet de Llobregat y parte de Esplugues de Llobregat y Cornellá de Llobregat, cuando sólo de las once estaciones de medición de la calidad del aire -Eixample y Gracia- superan los limites de contaminación europeos.

Para Badía, la apreciación judicial es un «error conceptual» porque «esas dos estaciones son representativas del 70 % de la población, que vive en una tipología de calles similares a aquéllas en las que se encuentran los medidores».

El concejal de la corporación barcelonesa también ha reprochado que la sentencia no vea justificación en el etiquetado de los vehículos, ya que «tanto la Unión Europea como el Estado español lo describen como una buena herramienta para detener la contaminación del aire».

Una «interlocución contradictoria»

La actual situación «nos sitúa en una interlocución contradictoria», ha resumido ya que, por un lado, Barcelona «no está cumpliendo los objetivos de contaminación que marca la Unión Europea» y «el Tribunal de Justicia de la Unión Europea nos dice que no hemos hecho lo suficiente» mientras que, por otro lado, la sentencia supone que «de algún modo, nos dice que quizás hemos hecho demasiado». EFEverde

 




Secciones:                    
EFEverde, la plataforma global de periodismo ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com