RUSIA NATURALEZA

Putin al rescate… del lago Baikal

Putin al rescate... del lago Baikal El presidente ruso, Vladimir Putin, junto a un mapa del país. EFE/Dmitry Astakhov /

Ignacio Ortega.- Moscú (EFE).- El presidente ruso, Vladímir Putin, ha intervenido para salvar el Baikal, que acoge una quinta parte del agua dulce del planeta, de los incesantes vertidos y de un proyecto hidrológico en la vecina Mongolia que amenaza la mera existencia de lago.

“El Baikal es tanto nuestro orgullo como nuestra responsabilidad común y la misión de su protección para la actual y para las próximas generaciones es, sin lugar a dudas, una prioridad para el Estado”, afirmó.

Putin, que hizo estas declaraciones al visitar el lago y soltar crías de peces, ordenó acabar de una vez por todas con las actividades industriales y turísticas que están dañando el Baikal, que recibe casi dos millones de visitantes anuales.

A pesar del cierre en 2013 de la controvertida planta de celulosa situada a orillas del lago, los residuos tóxicos que vertió durante décadas al Baikal con el beneplácito de las autoridades soviéticas y rusas siguen aún contaminando la zona.

Con cara de pocos amigos, Putin destacó que la mayoría de empresas de la zona perjudican el medio ambiente y subrayó que espera ver los primeros resultados de sus órdenes a finales de este año.

Actividades perjudiciales para el medio ambiente

Además, encargó a la Fiscalía General que investigue los casos de actividades perjudiciales para el medio ambiente en las zonas colindantes al lago, situado en la región de Irkutsk.

Pero lo que es más importante, encargó al Ministerio de Energía que elabore en colaboración con las autoridades de la región de Buriatia un programa de suministro de energía eléctrica a la vecina Mongolia.

El objetivo es que las autoridades mongolas renuncien al proyecto de construir una central hidroeléctrica en el río Selenga, que la mayoría de científicos, expertos y ecologistas rusos consideran una grave amenaza para la supervivencia del Baikal.

Las autoridades de Buriatia, que siempre han abogado por abrir negociaciones con las autoridades de Mongolia, insisten en que tienen superávit de energía eléctrica en la región y que están dispuestos a ofrecer al país vecino electricidad a buen precio.

Además del proyecto en el Selenga, el mayor río de Mongolia y de Buriatia, las autoridades de ese país estudian construir otras tres plantas hidroeléctricas en afluentes de dicho río.

Alerta de Greenpeace

En su momento, Greenpeace alertó sobre el peligro que supone para el Baikal y llamó al Banco Mundial a renunciar a la financiación del proyecto, aunque ahora, según la prensa, es China quien ahora podría conceder un crédito a Mongolia.

Greenpeace considera que, en caso de llevarse a cabo el proyecto, esa planta mongola modificará el clima y el equilibrio hidrológico, afectará a la fauna del lago y traerá consigo un aumento de la actividad sismológica.

Putin también criticó a los empresarios del sector turístico por abrir nuevas rutas en las inmediaciones del Baikal haciendo caso omiso de las leyes de protección del entorno natural y a los visitantes por convertir algunas zonas del litoral en auténticos basureros.

“Hay que estimular la responsabilidad ecológica de los empresarios”, dijo.

Baikal, el lago más profundo del mundo

De hecho, uno puede encontrar en páginas web de promoción turística fotos de playas a orillas del Baikal, considerado el lago más profundo del mundo. Al mismo tiempo, según la prensa, Putin aprobó la construcción de una carretera de 35 kilómetros de largo en la mayor isla del Baikal (Oljón), que los ecologistas creen que multiplicará el número de turistas.

El ministro de Recursos Naturales y Medio Ambiente, Serguéi Donskói, recordó que la situación ecológica se ha estabilizado desde la clausura de la planta de celulosa, pero a renglón seguido admitió que la contaminación sigue siendo un problema acuciante. En particular, recordó que uno de los principales factores contaminantes son los residuos procedentes de las viviendas de la zona, que las autoridades estiman en un 60 por ciento del total.

Putin se sumergió en el lago a bordo de un batiscafo en 2009 y aseguró que su lecho estaba limpio, pero para entonces la planta de celulosa ya había contaminado de forma irreversible una superficie de al menos 200 kilómetros cuadrados del lago con millones de toneladas de dioxina, fenol y derivados del sulfuro, entre otras sustancias nocivas.

El lago siberiano alberga 848 especies de animales que no existen en ninguna otra parte del mundo, como la “golomianka”, pez vivíparo que habita a mil metros de rofundidad, o el diminuto “epishura”, un cangrejo de apenas uno o dos milímetros. Con más de 25 millones de años y una profundidad máxima de casi dos mil metros, el Baikal supera con creces el volumen conjunto de agua de los cinco Grandes Lagos de Estados Unidos y Canadá.EFE
io




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