Pulgar Vidal, de WWF, afirma que combatir el cambio climático requiere innovación constante

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Pulgar Vidal, de WWF, afirma que combatir el cambio climático requiere innovación constante

Pulgar Vidal, de WWF, afirma que combatir el cambio climático requiere innovación constante Pulgar (WWF) dice que combatir el cambio climático requiere innovación constante. EFE/Ernesto Arias

Elena Sánchez Laso.- EFEverde.- El portavoz de Energía y Clima de WWF, Manuel Pulgar Vidal, ha apostado por las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, y por una innovación "constante" en el desarrollo de las energías renovables, que eviten que el cambio climático sea un hecho de consecuencias irreversibles.

Como parte destacada de esta innovación, Pulgar ha resaltado el uso del vehículo eléctrico y su integración dentro del entramado político y económico en numerosos países de Europa, donde décadas atrás, “nadie pensaba en ellos” y hoy se alzan como uno de los pilares esenciales de las política energéticas sostenibles.
Manuel Pulgar Vidal (Perú 1962), ex-ministro peruano de Medio Ambiente (2011-2016), desempeñó un papel clave en el Acuerdo de París en 2015, al igual que en la última Cumbre del Clima (COP24) celebrada hace apena un mes en Katowice (Polonia).

Abogado especializado en Derecho ambiental, fue Ministro del Ambiente del Perú (2011- 2016) y actual portavoz de Energía y Clima de WWF. EFE/Caty Arévalo

Cambio climático: sociedad versus políticos

En una entrevista con EFEverde, ha recordado que con el Acuerdo de París la sociedad se sintió “muy optimista”, pero, en la actualidad, está perdiendo ese ánimo porque se enfrenta a las consecuencias reales del cambio climático (sequías, inundaciones, aumento del nivel del mar) y los políticos no leen ese mensaje.
“Los ciudadanos deben ser más exigentes con la clase dirigente y pedirles que actúen a la mayor celeridad”, ha subrayado.
A su juicio, el mundo está en un momento cumbre donde no actuar con rapidez puede acarrear consecuencias irreversibles provocados por la posesión del agua, de la tierra y del territorio, pero ha incidido en que buenas estructuras de gobierno, adecuados presupuestos públicos y altas capacidades tecnológicas, propiciarán afrontar mejor esas advertencias.

Frente al negacionismo, ciencia y evidencia

El ex-ministro peruano de Medio Ambiente se ha mostrado “preocupado” por la postura de los países que niegan el cambio climático y ha sido tajante al afirmar que no tienen ningún espacio en el panorama político y social: “frente a la ciencia y a la evidencia no puede haber negacionismo.”
En este sentido, ha aludido a la posición contradictoria de algunos países como Turquía y Arabia Saudí y en especial la del presidente estadounidense, Donald Trump de quien ha señalado que su mandato, temporal como el de otros tantos dirigentes internacionales, podrá verse en el futuro como un “accidente político” y no como algo con consecuencias a largo plazo.

El mundo se enfrenta a un momento clave y ha asegurado que si no adoptamos acciones efectivas para alcanzar en 2050 una economía descarbonizada, la situación se tornará bastante difícil y más costosa: “cuanto más se pospongan acciones para revertir el cambio climático más costará revertirlo” .

Ha hecho hincapié en la financiación, elemento central para subvencionar acciones climáticas, y ha aludido a la necesidad de involucrar al sector privado para dinamizar su coste así como a la eliminación de incentivos “perversos” que dan subsidios a los combustibles fósiles.

El movimiento de los “chalecos amarillos” en Francia es una “lección” a tener en cuenta por el resto de Gobiernos europeos. EFE/CHRISTOPHE PETIT TESSON

Europa, clima y chalecos amarillos

El político se ha referido al papel de liderazgo climático que debe asumir Europa, y ha calificado los últimos sucesos relativos al movimiento de los “chalecos amarillos” en Francia como una “lección” a tener en cuenta por el resto de Gobiernos.
Pulgar Vidal ha explicado, que el problema de esa revuelta esta vinculado a la subida de las tasas sobre el carburante y el reclamo de una mejora del poder adquisitivo y, probablemente, las acciones que el gobierno francés asumió en su momento, no tuvieron en cuenta las consecuencias sociales que acarrearían.
Todos los países deberían valorar las condiciones climáticas que asumen, a veces aspectos positivos o negativos, para tratar de convertir lo malo en bueno y avanzar así, en una transición que no afecte al bolsillo de los trabajadores, ha concluido. EFEverde