CAZA FURTIVA

El príncipe Enrique apoya en Malaui la lucha contra la caza furtiva

El príncipe Enrique, duque de Sussex (i), y su esposa, Meghan Markle (c), participan en un baile con instructores de surf en Ciudad del Cabo (Sudáfrica), este martes con motivo de su visita oficial a la ciudad. EFE/ Facundo Arrizabalaga Archivo. 24 sept. El príncipe Enrique, duque de Sussex (i), y su esposa, Meghan Markle (c),

Lilongüe  (EFE).- El príncipe Enrique de Inglaterra defendió hoy la lucha contra la caza furtiva y abogó por redoblar esfuerzos en la conservación del medioambiente en el mundo, durante una visita al Parque Nacional de Liwonde en Malawi.

El príncipe, sexto en la línea de sucesión a la Corona del Reino Unido, asistió a un simulacro de una operación contra la caza furtiva que llevaron a cabo guardias malauíes y soldados británicos para proteger a elefantes y rinocerontes, entre otras especies.

En un artículo publicado este domingo en el diario británico “Daily Telegraph”, el duque de Sussex afirmó que la conservación es “fundamental para nuestra supervivencia” y, para ello, la humanidad debe vencer a “la codicia, la apatía y el egoísmo”.

Enrique, de 35 años, aseguró que le anima “el deseo de ayudar a restaurar el equilibrio entre los humanos y la naturaleza”, y no un pensamiento “hippy”.

Con esas ideas en mente, el príncipe, que visita Malaui dentro de una gira por el sur de África, vio hoy en Liwonde (sur) “cómo el Reino Unido y Malaui trabajan juntos (…) para atajar el comercio ilegal de fauna, restaurar la vida salvaje y revitalizar el sector del turismo”, informó la Embajada británica en Lilongüe.

Además, el duque depositó una corona de flores ante una placa conmemorativa en memoria del soldado británico Matthew Talbot, que murió en ese parque malauí el pasado mayo a los 22 años por un golpe de un elefante durante una patrulla contra la caza furtiva.

En un mensaje manuscrito del nieto de la reina Isabel II se podía leer: “En agradecido recuerdo del guardia Talbot, que hizo el último sacrificio al servicio de su país y la conservación. Descanse en paz”.

Durante la jornada, Enrique también editó, a modo de invitado, la cuenta de la red social Instagram de la revista National Geographic “para crear conciencia sobre el papel vital que juegan los árboles en el ecosistema de la Tierra”, indicó el Palacio de Buckingham, residencia oficial de Isabel II, en su cuenta de Twitter.

Esa iniciativa forma parte de una campaña titulada “Looking Up” (“Mirando hacia Arriba”) que anima a las personas a compartir fotos de árboles de todo el mundo.

En su segundo día en Malaui, el propio príncipe publicó una foto que tomó de un baobab, todo un icono de la sabana africana, en el Parque Nacional de Liwonde.

Este martes, el duque visitará varios proyectos de salud en Malaui antes de viajar a Sudáfrica para reencontrarse con su esposa, la exactriz estadounidense Meghan Markle, y su hijo, el pequeño Archie, nacido el pasado 6 de mayo.

Esta gira por el sur de África ha abarcado también Botsuana, Angola y Sudáfrica.

Este último país fue la primera parada del viaje y el lugar donde permanecen Meghan y Archie, ya que estos no acompañan a Enrique en su recorrido por otros países de la zona.

El sur de África ocupa un lugar especial en la historia de los duques de Sussex, ya que Botsuana fue el destino de su primer viaje juntos cuando comenzaron su noviazgo en 2016.

El miércoles próximo, toda la familia volverá al Reino Unido desde Johannesburgo. EFE
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