MÉXICO BOSQUES

Las políticas de reforestación generan discrepancias sobre la gestión de bosques en México

Las políticas de reforestación generan discrepancias sobre la gestión de bosques en México Vista de un bosque en Perote, en el estado de Veracruz (México). EFE/STR/ARCHIVO

Las políticas de reforestación de los bosques en México generan opiniones dispares sobre si es la mejor manera de manejar la cubierta forestal del país tras el objetivo de restaurar el millón de hectáreas que prometió la Administración saliente al inicio de la legislatura en 2012.

El Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS) cuestionó sus beneficios medioambientales, mientras la Comisión Nacional Forestal (Conafor) defiende la propuesta.

Un millón de hectáreas reforestadas

“Reforestamos casi un millón de hectáreas, pero ¿y luego qué, para qué nos sirve ese millón de hectáreas reforestadas?”, cuestionó la coordinadora regional del CCMSS, Lucía Madrid.

Y es que uno de los talones de aquiles de las políticas de reforestación es que muchos de los árboles plantados no suelen sobrevivir.

El director de la Conafor, Arturo Beltrán, respondió que, a sabiendas de esta problemática, se capacitó a las comunidades “para que un buen porcentaje de los árboles sobrevivan”.

Así fue en 2012, según el funcionario público, ya que la tasa de supervivencia de los árboles reforestados era del 32 %, mientras que ahora la tasa se sitúa en el 64 %, una mejoría notable que anima a “seguir trabajando bajo esa lógica”.

“Más de 900.000 hectáreas que se han restaurado están localizables en polígonos y comunidades a los cuales se les da apoyo económico para el mantenimiento”, aseguró Beltrán.

Valor del bosque

No obstante, que los árboles sobrevivan no supone que su valor medioambiental sea el mismo que el de un bosque completo.

“Aunque se les dé el mantenimiento adecuado, no son bosques naturales, son plantaciones comerciales que no tienen las mismas características que un bosque natural, el valor ambiental que tienen es reducido”, respondió Madrid.

Agregó que muchas de las reforestaciones se hacen con ejemplares de la misma especie o edad, por lo que no se está restaurando el ecosistema en función de sus distintas necesidades.

La maestra en política ambiental destacó que México pierde alrededor de 250.000 hectáreas de bosque todos los años, por lo que sustituir unos ejemplares por otro no es suficiente.

“No son zapatos, que se te rompe uno y ya tienes el otro, los bosques viejos que estás perdiendo no tienen absolutamente nada que ver con las zonas recién reforestadas ni en especies, ni en valor hidrológico, ni en biodiversidad, ni en captura de carbono”, aseguró.

En ese sentido, Beltrán argumentó que durante la presente administración se ha capacitado a los propietarios de los bosques para garantizar el mantenimiento de los mismos y el servicio ambiental que estos brindan.

“A muchos ejidos y comunidades se les ha capacitado y se les ha dado un acompañamiento para que tengan un buen manejo de sus bosques”, aseguró.

Ejemplo a seguir

“Tenemos muchos ejemplos en el país que incluso han sido motivo para que otros países de América Latina y Asia nos hayan venido a visitar para ver cómo han ido desarrollándose los programas”, contó Beltrán.

No obstante, Madrid esgrimió que “la creación de capacidades comunitarias para el manejo forestal comunitario en términos de gasto equivale al 5 % del total del gasto del sector forestal, lo cual es muy poco”.

Al respecto de la producción maderable, señaló que “a las comunidades cada vez les cuesta más trabajo hacerse productores sustentables de madera”.

Esto trae consecuencias: “se debilita su tejido social, sus posibilidades de generar recursos por sí mismos, de no tener que depender de los subsidios”.

Beltrán explicó cómo el Programa Nacional Forestal desarrollado por la Conafor “apoya con recursos económicos a estos ejidos y comunidades y pequeños propietarios para que puedan elaborar sus programas de manejo forestal sustentables”.

El procedimiento es el siguiente: cuando se tiene elaborado el programa de manejo, este debe ser aprobado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Aunque parece sencillo, Madrid aseguró que a la hora de solicitarse la aprobación, los propietarios tienen muchas trabas y que, en la práctica, convertirse en productor de madera sustentable resulta una labor muy complicada. EFEverde




Secciones:            

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies