ELECCIONES M.AMBIENTE

Podemos quiere gravar las energías sucias, la contaminación y el daño ambiental

  • El futuro plan energético por el que aboga Podemos se centra, entre otros, en los siguientes aspectos: compromiso de no autorizar el “fracking”; autorización de nuevas instalaciones de generación renovable sin retribución específica de potencia inferior a 50 MW (las que están dentro de las competencias autonómicas) y fomentar instalaciones de autoconsumo, dando pequeñas ayudas a la compra de paneles solares o miniaerogeneradores sin vertido a la red.

  • Entre otras, defiende gravar las bolsas de plástico de un solo uso; la contaminación que supere los niveles de emisión permitidos; el daño medioambiental causado por grandes áreas de venta (con hecho imponible medido en volumen de envases y embalajes); una tasa sobre los establecimientos turísticos para “corregir sus impactos” y  reformar la tasa sobre depósito de residuos.

Podemos quiere gravar las energías sucias, la contaminación y el daño ambiental El líder de Podemos, Pablo Iglesias.

Podemos defiende gravar la contaminación atmosférica, los locales hoteleros, las energías sucias y las actividades que supongan un daño o alto riesgo ambiental y defiende, además, declarar el país como zona libre de fracturación hidráulica.

Su programa verde para los comicios del día 24, presentado ayer por la tarde, se divide en seis grandes puntos: diseño de un Plan de Rescate Ecológico; lucha contra el cambio climático, revisión de la normativa ambiental y de la Ley de Suelo de cada CCAA para reforzar la visión integrada del territorio; creación de empleo verde e impulso a la investigación científica sobre problemas ambientales.

En el capítulo de fiscalidad, la formación propugna el diseño e impulso de una política tributaria integral ecológico-ambiental, “reformando y modificando los impuestos ya existentes de índole medioambiental y creando figuras impositivas nuevas”.

Entre otras, defiende gravar las bolsas de plástico de un solo uso; la contaminación que supere los niveles de emisión permitidos; el daño medioambiental causado por grandes áreas de venta (con hecho imponible medido en volumen de envases y embalajes); una tasa sobre los establecimientos turísticos para “corregir sus impactos” y reformar la tasa sobre depósito de residuos.

Sustitución de energías sucias por renovables

Por otro lado, apuesta por la progresiva sustitución de los combustibles fósiles por energía renovable; la mejora de la eficiencia energética y el desarrollo de “infraestructuras verdes” (redes de transporte colectivo, tren, producción y distribución de energías limpias, eficiencia en el uso del agua, reforestación etc).

El futuro plan energético por el que aboga Podemos se centra, entre otros, en los siguientes aspectos: compromiso de no autorizar el “fracking”; autorización de nuevas instalaciones de generación renovable sin retribución específica de potencia inferior a 50 MW (las que están dentro de las competencias autonómicas) y fomentar instalaciones de autoconsumo, dando pequeñas ayudas a la compra de paneles solares o miniaerogeneradores sin vertido a la red.

En caso de gobernar, la formación se inclinaría por establecer un plan de medidas de ahorro y eficiencia en edificios públicos, además de la rehabilitación de viviendas.

A favor de un Plan Estratégico de la Bicicleta

Por otro lado elaboraría un Plan Estratégico de la Bicicleta que fomentara ejes arteriales ciclistas que crucen ciudades y pueblos.

“Con ello se tratará de conectar las diferentes poblaciones y espacios de atracción de la región (polígonos industriales, zonas comerciales, etc.) aprovechando la red de carreteras existente y buscando alternativas tranquilas en vías locales y caminos”.

También dentro del apartado del transporte, podemos impulsará el uso de medios de transporte alternativos al coche particular: transporte público, ferrocarril, vehículos eléctricos y bicicleta.

Respecto al agua y el aire, defenderá la gestión integrada y sostenible de ríos, lagos, humedales y acuíferos, auditará el funcionamiento de los sistemas públicos y privados de depuración de aguas residuales, y mejorará las inspecciones y el control ambiental de la calidad del aire y las aguas.

Su intención es también promover una gestión eficiente de los residuos y la reducción de los agentes contaminantes; poner en marcha un Plan de Reforestación contra la Desertización y derogar la nueva Ley de Montes, actualmente en tramitación parlamentaria. EFE

msr




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