INVESTIGACIÓN ATÚN

Poblaciones de atún rojo del Mediterráneo y golfo de México están conectadas

Pesca de almadraba de atún en Cádiz. EFE/Román Ríos/ARCHIVO

Las poblaciones de atún rojo del Mediterráneo y el golfo de México están conectadas, según una investigación del Instituto Español de Oceanografía (IEO), que señala que es un avance que contribuirá a la explotación sostenible y conservación de esta especie.

El estudio se ha llevado a cabo por un equipo internacional de científicos liderados por el IEO, según un comunicado de la institución.

Conexión del atún rojo del Mediterráneo y del golfo de México

Los resultados de este estudio en larvas confirman que las poblaciones de atún rojo que se producen a ambos lados del océano Atlántico son diferentes, pero existe un elevado grado de mezcla o conectividad entre ellas.

La investigadora Carolina Johnstone, del Centro Oceanográfico de Málaga (IEO) y primera autora del trabajo, ha explicado que las poblaciones están “mezcladas de una forma compleja” y es necesario continuar el estudio de ellas “desde múltiples aproximaciones e intensificando las campañas oceanográficas en las zonas de puesta”.

El equipo, liderado por el IEO junto a investigadores del Southeast Fisheries Science Center de la NOAA (la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de EEUU), las universidades de Miami y Málaga y la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT), ha caracterizado genéticamente las poblaciones de atún rojo a ambos lados del océano Atlántico.

Migraciones transatlánticas

El atún rojo (Thunnus thynnus) tiene un destacado papel ecológico como gran depredador marino, y los individuos juveniles y adultos son capaces de realizar grandes migraciones transatlánticas para alimentarse.

Sin embargo, en la época de reproducción, el atún rojo atlántico presenta un comportamiento de fidelidad a la zona de puesta.

Actualmente, la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) gestiona las poblaciones de atún rojo atlántico en dos sectores: el oriental, cuya principal zona de puesta está en el mar Mediterráneo, y el occidental, con una importante zona de puesta en el golfo de México.

La sobreexplotación de este recurso pesquero en décadas recientes derivó en la implementación de medidas estrictas de ordenación pesquera, recuerda el IEO.

Conocer a través de múltiples disciplinas el nivel de conectividad y mezcla entre las poblaciones de atún rojo es muy importante para contribuir a la explotación sostenible y conservación de esta especie, explica.

La genética permite observar diferencias en regiones del ADN entre distintos individuos de una misma especie para estudiar su estructura poblacional.

Estrategias de alimentación y hábitats 

Así, el análisis de marcadores genéticos en larvas recolectadas en estas dos zonas de puesta ha permitido tomar una foto fija de las poblaciones que allí se reproducen.

La ventaja de analizar exclusivamente larvas reside en que estas permanecen en la zona de puesta a diferencia de los individuos jóvenes y adultos que se desplazan constantemente recorriendo grandes distancias.

Este artículo se enmarca en un proyecto financiado por el Plan Nacional de I+D+i con el objetivo de investigar cómo diferencias en la estrategias de alimentación pueden explicar la variabilidad diaria en el crecimiento de larvas de atún rojo y, consecuentemente, en su supervivencia y reclutamiento.

Este proyecto ha permitido una mejor caracterización de las poblaciones de atún rojo del atlántico y definir con mayor precisión los hábitats más adecuados para la supervivencia de las larvas, lo que resulta de gran relevancia para la gestión de las pesquerías. EFEverde




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