BIODIVERSIDAD PLANTAS

Expertos certifican que una de cada cuatro plantas españolas está amenazada

Expertos certifican que una de cada cuatro plantas españolas está amenazada El investigador Pablo Muñoz Rodríguez, en Efeverde. EFE/Pedro Pablo G. May

A nivel mundial, 1 de cada 5 plantas está en peligro de extinción y, en el caso de España, 1 de cada 4 está amenazada, ha advertido en entrevista a Efe Pablo Muñoz Rodríguez, uno de los autores del primer estudio elaborado sobre la conservación de plantas en riesgo en el territorio español.

Se trata de un documento pionero ya que muy pocos países del planeta, como “Suráfrica o China, han iniciado trabajos similares pero ningún otro ha presentado todavía sus datos”, ha precisado este investigador, biólogo y master en biodiversidad que en la actualidad prepara su doctorado en la Universidad de Oxford.

En España, ha revelado, existen varias medidas de protección pero son insuficientes ya que “paradójicamente, descubrimos que algunos de los 15 parques nacionales carecen de un catálogo florístico” y que éste tampoco existe en la mayor parte de espacios protegidos: “parques regionales, naturales, zonas de Red Natura 2000…, casi ninguno cuenta con estudios y no se puede proteger lo que no se sabe que hay”, ha lamentado.

El problema radica en que la protección de estas zonas “fue diseñada en función de su fauna, más que de su flora, pues los animales siempre llaman la atención más que las plantas, aunque dependan de éstas”.

Porcentajes

El trabajo sobre las plantas amenazadas en España fue publicado por el ‘Israel Journal of Plant Sciences’. EFE/Pedro Pablo G. May

El estudio sobre plantas amenazadas en el que ha participado Muñoz nace de la necesidad de evaluar el grado de cumplimiento de la Estrategia Global de Conservación Vegetal, fijada por los países firmantes del Convenio de Biodiversidad según la cual al menos el 75 % de la flora amenazada en cada país debería estar protegida adecuadamente in situ para 2020.

Sin embargo, España está lejos de esa cifra ya que “ahora mismo sólo tenemos el 44 % “ por lo que “es complicado cumplir: habría que hacer un estudio de cada espacio, algo que en realidad debería haberse hecho en el momento de declararlo protegido un lugar concreto”, pero si esto fuera posible se alcanzaría un porcentaje del 96 % .

Los investigadores que participaron en el estudio descubrieron que no existía una lista uniforme y completa de plantas amenazadas a nivel nacional, aunque sí trabajos parciales a nivel autonómico y también el proyecto Flora Ibérica “que puso en marcha a finales de los años 80 Santiago Castroviejo desde el Real Jardín Botánico de Madrid, pero aún no está terminado”.

Por ello su trabajo se ha enfocado a unificar las investigaciones existentes, respetando los criterios empleados, con un análisis del resto de especies fijando el riesgo en función de sus poblaciones de acuerdo con criterios de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza.

Cuadriculando el mapa de España para analizar zona por zona consideraron “a salvo” aquellas plantas con más de 20 poblaciones, “vulnerables” las que tenían entre 10 y 20 y “en estado crítico” o amenazadas a las que tenían 10 ó menos.

De esta forma certificaron que casi una cuarta parte de las cerca de 7.200 especies de helechos y plantas con flores españolas entran en la categoría de variedades en peligro por diversas razones: ocupar nichos muy concretos en regiones específicas, estar sometidas a una elevada presión externa o carecer de suficiente variabilidad genética, entre otras, a lo que hay que sumar la “incertidumbre” introducida por el escenario de cambio climático.

Plantas en riesgo

“Nuestro objetivo era doble: ver qué plantas están amenazadas y, las que lo están, si pueden ser protegidas o no”, resume Muñoz.

Entre aquéllas con mayor nivel de riesgo figuran las orquídeas o las plantas silvestres ancestros de las de cultivo, así como las que viven en roquedos.

Una de las plantas más raras analizadas es la Vella seudocytisus, una leguminosa que “cuenta sólo con 3 poblaciones conocidas, en lugares tan distantes como Teruel y Aranjuez, y no sabemos por qué tiene este ámbito tan particular de distribución”.

La investigación, en todo caso, precisa ser ampliada con nuevos trabajos de campo puesto que “no sabemos cuántas nuevas plantas hay con singularidad en toda España…, podemos estar perdiendo especies antes de descubrirlas”.

Cita como ejemplo que “hace poco se ha descrito  en la sierra de Gador, en Almería, un nuevo género de plantas vasculares” del que hasta ahora no se tenía noiticia: la Gadoria falujei Güemes & Mota, que sólo existe en esa zona.

Para Muñoz, las únicas plantas que pueden considerarse bien protegidas hoy por hoy son las que se encuentran en un parque nacional o en microrreservas de flora (espacios protegidos a nivel regional en zonas como Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha o Baleares) o las que cuentan con un plan específico de gestión y conservación (en 2015, existían 140 planes regionales o nacionales de este tipo).

Investigación en el Reino Unido

En la actualidad, Muñoz realiza trabajos de investigación sobre el boniato, uno de los diez cultivos más consumidos en todo el planeta aunque en España no sea especialmente importante “pero sí lo es en los países en vías de desarrollo en Suramérica, Asia y África, por ser una fuente primaria de hidratos de carbono y vitamina A, entre otras virtudes”. 

Trabaja en su doctorado en el Reino Unido, donde “existe una importante presencia de científicos e investigadores españoles, uno 3.000, porque tenemos una financiación de la que no disponemos en España”, ha explicado.

De hecho, los aportes españoles a la investigación son tan importantes que “al final, haya o no haya ‘brexit’, seguro que hay algún tipo de acuerdo europeo para mantener nuestra presencia aquí”. Efeverde




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Pedro Pablo G. May
Periodista y escritor, con más de treinta y cinco años de experiencia, siempre interesado en la Naturaleza, la ciencia y las nuevas tecnologías.