Al comprobar que tan solo quedan «restos de pequeñas irisaciones» en el mar, el Gobierno ha acordado desactivar el plan marítimo nacional que se puso en marcha para responder a esta contaminación marina en una de las principales rías gallegas.
Su origen ha estado en un emisario submarino de unos 3,5 kilómetros, situado a unos 50 metros de profundidad, que expulsó al mar un vertido procedente de tierra.
Dos reconocimientos, uno aéreo realizado por el helicóptero Helimer 211 y otro en superficie a cargo del buque Salvamar Sargadelos, han comprobado la desaparición de la mancha de hidrocarburos tras los trabajos realizados para aspirar el fuel.
Las irisaciones que quedan en el mar, explica el ministerio, «son tan imperceptibles que no son atacables por medios de superficie».
El fin de la situación de emergencia supone el regreso a base del buque de Salvamento Don Inda, que ha participado en toda la operación de limpieza y contención del vertido desde que el pasado martes, en torno a las 14:00 horas, se detectara la mancha.
Trabajos de contención y limpieza
Desde ese momento, la Capitanía Marítima de Vilagarcía ha estado supervisando los trabajos de contención y limpieza, coordinados por el Centro de Salvamento Marítimo de Finisterre y en colaboración con el servicio de Guardacostas de Galicia, la Autoridad Portuaria y el servicio del Seprona de la Guardia Civil.
La Xunta de Galicia, por su parte, ha pasado a fase de alerta -situación 0- el plan territorial de contaminación marina accidental, tras constatar la ausencia de restos de fuel de la mancha localizada en la ría de Arousa.
Posibles restos de fuel
Las embarcaciones del servicio de Guardacostas de Galicia se mantienen en la zona buscando posibles restos de fuel, pero se irán retirando progresivamente al no haber encontrado nada destacable en las últimas horas.
El Instituto Tecnológico del Mar (Intecmar) también ha levantado este viernes el cierre cautelar decretado de manera preventiva en el único polígono de bateas que estaba abierto en la zona, el de Ribeira B, ya que la mancha finalmente no se acercó a él. EFEverde




