LATINOAMÉRICA CHACO

Peña: Chaco Ra’anga busca visibilizar la riqueza del “riñon” de Latinoamérica

Peña: Chaco Ra'anga busca visibilizar la riqueza del Viaje del proyecto "Chaco Ra'anga" durante su trayecto por Paraguay. EFE/Santi Carneri

Por Lourdes Uquillas.- El esfuerzo de distintos colectivos busca dar a conocer y preservar el Gran Chaco, un vasto territorio con grandes extensiones entre Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay, con una biodiversidad tan rica como su vecina la Amazonía, pero tan desconocida en el mundo como por los propios latinoamericanos.

Así lo ha explicado en entrevista con EFEverde el economista, escritor y productor audiovisual paraguayo Sebastián Peña Escobar, quien participa junto a otros representantes en la presentación del proyecto Chaco Ra’anga y otras actividades organizadas por Casa América de Madrid para dar a conocer esa extensa zona natural.

El proyecto Chaco Ra’anga

“Buscamos dar visibilidad a este territorio por medio de la exposición del proyecto Chaco Ra’anga”, que incluye las obras de doce persona que recorrieron territorio argentino boliviano y paraguayo del Gran Chaco en mayo de 2015.

Peña Escobar ha asegurado que actualmente la “situación es crítica” en el Gran Chaco porque “falta mucho por hacer, falta mucha implicación por parte de los Gobiernos de los cuatro países donde se encuentra el riñón de Latinoamérica, como se le ha conocido históricamente”.

El también co-fundador de Paraguay Biodiversidad -cuya misión es recabar y publicar información sobre fauna, flora y ecología de Paraguay-, ha explicado que “los ecosistemas de este vasto territorio están en peligro por el modelo económico impuesto desde hace unos 20 a 30 años”.

El amor por este extenso territorio le viene a este investigador independiente desde los quince años, cuando realizó un viaje de adolescente con un primo cargado del “imaginario de El Chaco, un lugar al otro lado del río que atraviesa Asunción, la capital paraguaya”.

Lo imaginaban con “bestias salvajes, donde se produjo una guerra, un territorio muy de leyenda”, en el que entraron en contacto con el verde de la “selva xerofítica, muy espinosa, cuyas características me marcaron realmente muchísimo”.

Situación crítica en El Chaco 

“A lo largo de los últimos 20 o 25 años, mi mirada sobre El Chaco ha ido cambiando”, un lugar al que “no he parado de volver” ya que se podría decir que “fue amor a primera vista”.

El Chaco es una región “con características bien definidas, pero también con características transicionales, con ecosistemas que abarcan cerca de 1.200.000 kilómetros cuadrados entre los cuatro países.

Hay gran diversidad de ecosistemas y se puede pasar de los ecobrachales (bosques abiertos de quebracho), a plamerales, a sabanas, entre otros.

“Es un ecosistema muy duro y difícil, de ahí que el modelo de civilización occidental tardó tanto tiempo en someterlo”.

Pero hoy en día la situación es “dramática porque no hablamos solo de un espacio geográfico si no de un espacio biocultural, con un acervo y una impresionante naturaleza y grupos humanos que lo habitan desde hace mucho tiempo”.

La situación es “crítica” porque el modelo de desarrollo económico basado en la “extracción de recursos naturales realmente pone en peligro todo lo que conforma la noción, idea y realidad de El Chaco”.

Preservación y conservación versus desarrollo económico

Hay una “confrontación entre la preservación y conservación de este espacio” por las explotaciones agropecuarias y las de carbón que se han abierto últimamente.

Es “inviable que los dos sistemas coexistan”, ha aseverado Peña.

El investigador paraguayo ha explicado que contrariamente a lo pactado en el Acuerdo de París sobre los combustibles fósiles, últimamente se han abierto extracciones de carbón vegetal que se exporta principalmente a Estados Unidos y Europa.

Eso representa la extracción de “cualquier elemento vegetal”, por eso “planteamos cómo encontrar el equilibrio; no la eliminación total de las actividades económicas, porque mucha gente vive de ellas”, pero que sean sostenibles.

El Chaco presenta una de las tasas de deforestación más altas del mundo, ha sostenido Peña, quien ha añadido que según los últimos estudios entre los años 2012 y 2015 “se transformaron dos millones de hectáreas, y entre el 2016 y 2017 el patrón continúa de forma marcada”.

Hay una “gran presión” sobre el Gran Chacho, y aunque hay que contextualizar, “hay leyes que cumplir y parques naturales que deben ser respetados”.

“El Chaco argentino sucumbió a la soja”, aunque “ya hay cultivos en Paraguay y Bolivia, lo que representa una cuestión muy peligrosa y de riesgo”. 

La ganadería, a diferencia del cultivo de grano, permite otros modelos de vida, como la ganadería pastoril.

La población 

La situación de las comunidades indígenas “no es buena”,  es gente que transitaba de “forma libre por sus territorios, pero actualmente, debido al modelo económico y de sociedad que se ha impuesto esta situación es imposible”.

Muchas comunidades indígenas viven “arrojados” en determinados espacios, se ven con el desafío de sobrevivir con el nuevo modelo, “ello aparejado con la ausencia notable del Estado en los tres países, de manera que su situación se hace más compleja”.

La relación del Chaco con el agua en cuanto a su escasez y abundancia es natural, depende de la temporada y las zonas. Eso en términos de sus características de ecosistema.

Pero existen problemas de acceso al agua en determinados asentamientos humanos, que aunque llegan a la situación de África, no tienen suministro.

Algo incomprensible, según Peña, más aún en un país regado por ríos, arroyos, acuíferos, aguas subterráneas dulces.

El Chaco es un territorio de grandes contrastes de norte a sur, con mucha agua en algunas zonas, pero otras donde más bien escasea, lo que no es concebible es la poca accesibilidad al suministro del líquido elemento, asegura el productor audiovisual, más en un país como Paraguay -que aunque no tiene acceso al mar- tiene suficientes fuentes de acceso como ríos, aguas subterráneas, entre otras.

Chaco Ra’Anga, fue puesto en marcha por la Red de Centros Culturales de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid) en el marco de ACERCA: Programa de capacitación para el desarrollo en el sector cultural, financiado por la Aecid y Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas (FIIAPP).

“Como dice la comisaria de la exposición, Lía Colombino”, ha asegurado Peña, “atravesamos el Chaco, pero tuvimos la oportunidad de ser atravesados por él”, fue una “experiencia extraordinaria, pero sirvió para darnos cuenta de urge hacer algo para revertir y transformar la situación”.

La exposición estará abierta hasta el 15 de enero y habrá dos talleres y un ciclo de cine. Efeverde




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

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