MAR MENOR

WWF y Anse elevan a 8 toneladas su estimación sobre cantidad de peces muertos en el Mar Menor

Operarios retiran del Mar Menor los peces muertos. EFE/Juan Carlos Caval

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) y la Asociación de Naturalistas del Sureste (Anse) han elevado hasta las 8 toneladas su estimación sobre la cantidad de peces y crustáceos muertos en el Mar Menor en el episodio de falta de oxígeno iniciado hace dos fines de semana, “el más grave de la historia de la laguna salada”.

Lo han hecho en un comunicado conjunto con motivo de la presentación de su campaña “No más veneno al Mar Menor” para informar a la sociedad sobre las causas del colapso y animarla a que se sume a ella para pedir a las administraciones que salven la mayor albufera salada de Europa de la “contaminación procedente del regadío intensivo e ilegal”, que suma más de 8.500 hectáreas en la comarca del Campo de Cartagena.

Recuerdan que es la historia de una tragedia anunciada por llevar ambas organizaciones años denunciando la pasividad de las administraciones que han permitido multiplicar casi por diez la superficie de cultivos regados en los últimos 40 años, hasta casi 50.000 hectáreas, como denunciaron en su informe “La burbuja del regadío”.

El crecimiento incontrolado de la agricultura intensiva y la proliferación de un regadío ilegal que vierte cada día cinco toneladas de nitratos y fosfatos al Mar Menor se ha visto agravada con el funcionamiento de más de 1.000 desalinizadoras ilegales, según sus estimaciones, que arrojan sus vertidos contaminantes a través de salmueroductos y drenajes, favorecieron también la llegada superficial de elevadas cantidades de esos contaminantes.

Para el secretario general de WWF España, Juan Carlos del Olmo, “es inadmisible la impunidad y complicidad que ha gozado hasta ahora la agricultura intensiva a pesar del enorme daño que está causando”.

“Si de verdad queremos salvar al Mar Menor, las administraciones deben actuar sobre las causas que originan esta crisis eliminando con urgencia los regadíos ilegales e iniciando una reconversión profunda de la agricultura intensiva”, añade en un comunicado.

Ha de hacerse, detalla, con una reducción de las dotaciones de agua por finca y de la superficie regada, la promoción de la agricultura ecológica y un control estricto del uso de los fertilizantes en la superficie regada del Campo de Cartagena que vierten esos contaminantes a la laguna”.

Por último, reclaman a la Confederación Hidrográfica del Segura que refuerce los mecanismos de inspección y sanción y ponga en marcha las medidas basadas en la naturaleza necesarias para detener la llegada de agua contaminada al Mar Menor. EFEverde

 




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