BIOLOGÍA MARINA

Nueve especies de peces del Mediterráneo no se mueven de la zona donde nacen

Mediterráneo Mar Mediterráneo desde Cerdeña (Italia). EFE/Cristina Yuste

Nueve especies de peces del Mediterráneo apenas se mueven de la zona donde nacen, según ha detectado un estudio que ha analizado la dispersión de sus larvas a lo largo del año.

La investigación, que publica la revista ‘Progress in Oceanography’, ha identificado tres grandes áreas entre las cuales apenas hay intercambio de peces: el mar Balear, la cuenca argelina occidental y el mar de Alborán.

Según el estudio, se trata de áreas marinas separadas por discontinuidades oceanográficas que actúan como barreras, en este caso el canal de Ibiza y el frente Almería-Oran, dos espacios difíciles de atravesar para las larvas de los peces debido a la compleja circulación e intercambio de masas de agua.

El trabajo ha sido liderado por el Centro de Estudios Avanzados de Blanes del CSIC (CEAB-CSIC), el Sistema de Observación y Predicción Costero de las Islas Baleares (ICTS SOCIB), el Instituto de Investigación de la Biodiversidad de la Universidad de Barcelona (UB-IRBio) y el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA -CSIC-UIB).

Según los científicos, estos resultados son relevantes para establecer áreas protegidas, ya que muchas de las especies de peces demersales —los que viven en los fondos marinos— son sedentarias en la vida adulta y apenas se desplazan, aunque, cuando están en fase larvaria, se desplazan principalmente por las corrientes, momento en que tienen más probabilidad de dispersarse fuera de sus localizaciones de origen.

Las especies estudiadas son la mojarra (Diplodus vulgaris), el sargo común (Diplodus sargus), el sargo picudo (Diplodus puntazzo), la salpa (Sarpa salpa), la oblada (Oblada melanura), la castañuela (Chromis chromis), la doncella (Coris julis), el tordo ocelado (Symphodus ocellatus) y el bodión (Symphodus tinca).

Estas especies son muy abundantes y presentan diferencias en los niveles tróficos, en las épocas y formas de reproducción y en la duración de la fase larvaria (desde los siete hasta los 43 días y con puesta de huevos en diferentes estaciones del año).

“Gracias a un estudio anterior, tenemos información individualizada de la fecha de nacimiento y de la duración de vida larvaria de estas especies”, ha detallado Hèctor Torrado, investigador del CEAB-CSIC y de la UB-IRBio y autor principal del estudio.

“Todo ello ha permitido hacer la modelización de la dispersión a escala individual e inferir el posible origen de cada ejemplar”. según Torrado.

Reservas marinas

Enrique Macpherson, investigador del CEAB-CSIC y coautor del estudio, ha remarcado que el trabajo “demuestra que las tres áreas identificadas presentan un intercambio bajo de individuos de todas las especies y que deberían ser consideradas tres unidades hidrodinámicas”, lo que es relevante para establecer reservas marinas.

Para ser efectivas, las reservas marinas deben funcionar en forma de red que permita la interconexión entre sí de las poblaciones y que haya un flujo de especies y de ejemplares que asegure la eficacia en la conservación de los ecosistemas marinos.

El estudio concluye que la mayoría de los peces pasan su vida en la misma región oceanográfica donde nacieron, aunque también hay excepciones, como en el mar Balear, donde casi todos los individuos son originarios de la misma área, pero algunos podrían haber llegado desde el norte, de aguas provenzales o del mar de Liguria.

Los resultados obtenidos respecto a las nueve especies estudiadas hacen pensar a los biólogos que podrían ser extrapolables a la mayoría de los peces costeros del Mediterráneo occidental. EFEverde

 




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