TURISMO ECOLÓGICO

Cabañeros, luz y vida en Castilla-La Mancha

  • La zona alberga uno de los más importantes enclaves mundiales de cría del buitre negro

Cabañeros, luz y vida en Castilla-La Mancha Cabaña típica de pastores de las que toma su nombre el P. N. de Cabañeros. EFE/Paco Torrente

Uno de los mejores exponentes de bosque mediterráneo en España no está a orillas del Mare Nostrum sino tierra adentro, en la provincia de Ciudad Real: se trata del Parque Nacional de Cabañeros, que debe su nombre a los chamizos de forma cónica construidos y usados tradicionalmente por los pastores y también los carboneros de la región.

Junto con Las Tablas de Daimiel, Cabañeros es uno de los dos Parques Nacionales de Castilla-La Mancha, además de estar considerado como Zona de Especial Protección para Aves (ZEPA) y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC): su actual protección medioambiental se consolidó tras las protestas populares durante los años ochenta del siglo XX ante la posibilidad de que se convirtiera en un campo de prácticas de tiro y maniobras para el Ejército.

En 1988 fue declarado Parque Natural por la Junta de Comunidades castellanomanchega y en 1995 consiguió la declaración de Parque Nacional.

Su paisaje se puede dividir en dos zonas características de la región: la raña o gran llanura de unas 8.000 hectáreas de extensión, donde sólo se conserva la vegetación original en algunas zonas mientras el resto es un herbazal resultante de antiguos cultivos de cereales, y la sierra o zona de relieve montañoso, que en realidad son varias, ubicadas en distintas partes del territorio y cubiertas con matorrales (preferentemente de jara y brezo) y con bosques (especialmente encinares y alcornocales).

Entre la fauna que puede encontrar el ecoturista se encuentra un animal emblemático: el buitre negro, pues en Cabañeros está uno de los núcleos de cría más abundantes de esta rapaz que en 2014 batió todos los récords al superar las 200 parejas reproductoras, que permitieron volar a un total de 169 pollos.

Junto a la zona del Pantano de la Torre de Abraham se encuentran las casas rurales de Horiagua, dirigidas por Román Sánchez-Cruzado quien asegura a Efeverde que “el nombre es un resumen de las fabulosas panorámicas de 40 kilómetros a la redonda: horizonte y agua…, ahora en verano tenemos unas puestas de sol en plena naturaleza que son verdaderamente espectaculares”.

Las personas a las que les gusta la Naturaleza “lo disfrutarán todo en el parque, porque tenemos desde zorros hasta corzos, pasando por águilas reales e imperiales y muchos más ejemplares de fauna salvaje, pero también de flora, con diversas sendas botánicas para apreciar muchas especies vegetales”, comenta.

Una de las espectaculares vistas desde los alojamientos Horiagua, en imagen cedida por Clubrural. EFE

Una de las espectaculares vistas desde los alojamientos Horiagua, en imagen cedida por Clubrural. EFE

En las propias instalaciones de Horiagua, existe un pequeño “núcleo zoológico” donde se ocupa de varios animales que se quedaron sin familia siendo cachorros y que han sobrevivido gracias a sus cuidados:  “tenemos una cierva que se llama Luna, dos hembras de muflón que se llaman Pili y Mili y también una hembra de jabalí que se llama Peggy y atiende al nombre…, le dices que se siente y se sienta; es muy educada”bromea Sánchez-Cruzado.

Además de senderismo y rutas a caballo o actividades de piragüismo, vela o kayak en la zona del pantano para disfrutar de los paisajes de la zona, un viaje entre septiembre y noviembre garantiza escuchar la berrea, el período de celo del ciervo rojo, en el que los machos emiten unos característicos y potentes sonidos para adueñarse del territorio y atraer a las hembras con luchas rituales en las que emplean sus cornamentas.

No obstante, el interés del lugar no reside sólo en las especies vivas, sino en las muertas y fosilizadas, como los gusanos gigantes que vivían aquí hace más de 400 millones de años, cuando toda esta zona estaba bajo el nivel de las aguas, y horadaron unos curiosos túneles que hoy se pueden admirar.

“Se puede ver en la ruta del Boquerón del Estena, un río que se mantiene en un buen estado de conservación…, en esta zona hay bastantes fósiles”, detalla.

Por si todo ello fuera poco, el parque se encuentra al lado de los Montes de Toledo, la cordillera que separa la cuenca del Tajo de la del Guadiana con sus características pedrizas en las laderas de las sierras, en forma de abanico y casi sin vegetación.

“Allí hay muchos más sitios para conocer, desde la finca de Quintos de Mora hasta el Castillo de Montalbán pasando por San Pablo de los Montes”, explica Sánchez-Cruzado, quien empezó en el negocio del turismo de naturaleza en 2006 y hoy, “tras una temporada no muy buena el año pasado por culpa de la crisis, parece que vamos recuperando el pulso con la llegada de nuevos visitantes.”

Los alojamientos rurales Horiagua están incluidos en la web www.clubrural.com, uno de los mayores buscadores de Europa dedicado a la promoción del turismo rural en España.

 




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Pedro Pablo G. May
Periodista y escritor, con más de treinta y cinco años de experiencia, siempre interesado en la Naturaleza, la ciencia y las nuevas tecnologías.

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