CRISIS CLIMÁTICA

Los países ricos exageran la financiación destinada a adaptación climática

La sequía es una de las consecuencias derivadas de la crisis climática. EFE/ Cabalar

Las naciones e instituciones más ricas informan “de forma exagerada” sobre la financiación destinada a proteger a los países en desarrollo de la crisis climática, según reveló la organización humanitaria CARE Internacional en un informe.

El Acuerdo de París requiere a los países proveer recursos financieros amplios y equitativos para la “mitigación” y “adaptación” del cambio climático. Por este motivo, los países más desarrollados prometieron movilizar 50.000 millones de dólares (41.223 millones de euros) en fondos anuales para la adaptación en 2020.

La ONG calcula que hasta el momento el montante de la financiación para la adaptación climática se ha sobrestimado en un 42 %, es decir, en unos 20.000 millones de dólares (16.500 millones de euros).

Las cifras oficiales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) mostraban que en 2018 “los donantes entregaron solamente 13.852 millones de euros, algo más de 16.700 millones de dólares al cambio actual. Un dato que, recalculado por CARE en su investigación, resultó ser, en realidad, “abrumadoramente” menor: 7.998 millones de euros (unos 9.680 millones de dólares).

El estudio, que evaluó 112 proyectos en seis países de Asia y América (el 13 % del total del fondo mundial para la adaptación al cambio climático entre 2013 y 2017), mostró que una gran cantidad de los fondos de estos proyectos no tenían “ninguna relación” con el tema y, por tanto, que los benefactores “informan en exceso de la cantidad que realmente invierten” en esta labor.

Controles internos

Uno de los autores del informe, John Nordbo, afirmó en una entrevista a EFEverde que “los países más desarrollados se hacen ricos creando el problema del cambio climático global” y al mismo tiempo perjudican a quienes, en teoría, se habían “comprometido” a ayudar: las naciones pobres.

Nordbo comenzó a investigar este problema en 2008 y al comienzo solo tuvo acceso a unos pocos informes, pero en ellos encontró “increíbles” desajustes entre las cantidades reportadas y las enviadas realmente, algo que calificó de “decepcionante”.

El ejemplo que más le sorprendió, “en el mal sentido”, fue que el Banco Mundial, “una institución considerada como un donante reputado”, a juicio del danés “exagerase las cifras” en un informe sobre reconstrucción de viviendas en Nepal tras un terremoto donde el 86 % del presupuesto total aparece vinculado a “financiación climática”, cuando realmente “no está relacionado”.

También explicó que Japón declaró como “financiación climática” más de 825 millones de euros (casi mil millones de dólares) en los que incluyeron proyectos como la construcción de “una autopista norte-sur en Vietnam”, una actividad que “no tiene que ver para nada con la adaptación” y que demuestra cómo de “laxas” son las reglas.

En este sentido, expresó la necesidad de corregir estas “injusticias” a través de “sistemas de control internos” que permitan mirar “más allá de los titulares y ver en detalle todos los componentes del proyecto para descubrir si realmente está relacionado con el problema climático y cuánto del presupuesto se va a destinar a ese propósito”.

El informe se publica antes de que, a partir del próximo lunes, la Cumbre Internacional de Adaptación Climática (CAS) comience en Países Bajos con el fin de presentar soluciones pioneras a la emergencia climática tras la pandemia de coronavirus. EFEverde




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