La osezna recogida en Proaza (Asturias) sigue en observación

NATURALEZA OSOS

La osezna recogida en Proaza (Asturias) sigue en observación

La osezna recogida en Proaza (Asturias) sigue en observación Fotografía facilitada por el Gobierno de Cantabria de la cría de osezna encontrada en Proaza. EFE

La cría de oso pardo cantábrico encontrada el pasado viernes en Proaza seguirá en observación a pesar de haber mejorado su estado de salud de forma notable desde el lunes, cuando fue trasladada por técnicos del Principado al Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre de Villaescusa (Cantabria).

La cría de oso, de cinco meses y 5,6 kilogramos, presentaba un cuadro neurológico grave, por el que aún permanece en observación.

Sistema de vigilancia

Según ha informado el Gobierno del Principado este miércoles en un comunicado, los profesionales del centro cántabro continúan realizando pruebas veterinarias para valorar su estado de salud y su pronóstico.

En las imágenes tomadas por el sistema de vigilancia del recinto puede observarse la mejoría de la osezna, que ya corretea, juega y busca el alimento escondido por los técnicos para estimular su instinto natural de búsqueda y también para valorar sus movimientos.

El centro de Villaescusa trata de recuperar y rehabilitar a distintas especies de fauna silvestre para su reincorporación al medio natural.

En él se llevan a cabo distintas fases de valoración y tratamiento de los animales, desde los primeros cuidados, cirugía, pruebas diagnósticas y de laboratorio, hasta la hospitalización, rehabilitación y puesta en libertad, pasando por cuidados especiales, postoperatorios o cuarentenas, en caso de ser necesario.

Continúa en observación

La osezna había sido avistada por primera vez el martes de la semana pasada en un monte del municipio de Santo Adriano y, tras varios días de seguimiento en los que también se buscó a su madre, fue rescatada en las proximidades del cercado de la Fundación Oso en Proaza.

El propósito inicial del Gobierno del Principado era mantener a la cría varios días en observación y luego reintroducirla en su hábitat natural.

En un primer momento la osezna presentaba síntomas de desnutrición y deshidratación, pero se alimentaba y comportaba con normalidad.

Sin embargo, su estado de salud se vio comprometido el sábado a mediodía, cuando los servicios veterinarios del Principado advirtieron de que el ejemplar sufría convulsiones y aconsejaron su ingreso urgente.

Tras una leve mejoría, fue trasladada a las instalaciones cántabras, que, según los técnicos, son las idóneas para el seguimiento de su estado y la valoración de la viabilidad de su posible reintroducción, ya que el centro permite un control exhaustivo del animal minimizando el contacto con el ser humano. EFEverde




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