NATURALEZA OSOS

La osezna desnutrida rescatada en Asturias evoluciona favorablemente

Imagen de uso editorial, de la osezna recogida por agentes de Medio Natural de Asturias. EFE

La osezna desnutrida y deshidratada recogida la pasada semana por agentes de la Dirección General de Medio Natural del Principado en las inmediaciones de Endriga, en Somiedo (Asturias), evoluciona favorablemente según el último parte veterinario.

Tras los primeros cuidados, el ejemplar ha recuperado peso, si bien mantiene una baja condición corporal, y sigue recuperándose de extensas lesiones cutáneas con curas periódicas combinadas con antibioterapia en un entorno controlado.

Mejoría y traslado de la osezna a Cantabria

Imagen de uso editorial, de la osezna desnutrida y deshidratada recogida la pasada semana por agentes de la Dirección General de Medio Natural del Principado en las inmediaciones de Endriga, en Somiedo (Asturias). EFE

 

Su mejoría ha permitido su traslado al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria, donde se le aplicará el mismo protocolo que se siguió con la osezna rescatada en circunstancias similares en Proaza y que, tras diversas fases de restablecimiento, fue liberada con éxito en los Picos de Europa, informó el Gobierno asturiano.

El ejemplar fue localizado por los técnicos durante una de las patrullas de vigilancia que se realizan sobre esta especie en el valle de Saliencia (Somiedo), que procedieron activar el protocolo de recuperación y asistencia.

Tras una revisión de la zona, conforme a los criterios acordados en el Protocolo de Intervención con Osos en la Cordillera Cantábrica aprobado por las comunidades autónomas y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, se comprobó que el ejemplar se encontraba aislado de su grupo familiar.

La cría, una hembra de 6,4 kg de peso y unos ocho meses de edad, presentaba un estado de salud muy delicado, con deshidratación y desnutrición, por lo que el tratamiento inicial se centró en su estabilización y cura.

Crías huérfanas, cada vez más frecuentes

Como consecuencia de la recuperación que la población del oso pardo en la cordillera ha experimentado en los últimos años, cada vez son más frecuentes los casos de crías que quedan huérfanas durante sus primeros meses de vida.

Esta situación, que se puede generar por distintos motivos, se produce principalmente desde finales de la primavera hasta otoño, cuando los animales tienen entre 5 y 9 meses.

El grupo de trabajo sobre el oso pardo puso de manifiesto en su última reunión la escasa información disponible en la cordillera sobre la supervivencia de estos ejemplares en la naturaleza y acordó actuar de forma proactiva ante la aparición de oseznos, aportando un tratamiento veterinario para su recuperación y reintroducción en las mejores condiciones.

También decidió promover, si fuese posible, la dotación de dispositivos de seguimiento para aumentar las probabilidades de supervivencia y aumentar el conocimiento sobre la especie. EFEverde




Secciones:            
Plataforma global de periodismo ambiental y científico de la Agencia EFE (EFEverde y EFEfuturo) www.efeverde.com y www.efefuturo.com