CAMPAÑA M.AMBIENTE

ONG católicas: “Si cuidas el planeta, combates la pobreza”

  • “Si cuidas el planeta, combates la pobreza”

ONG católicas: Presentación de la campaña "Si cuidas el planeta, combates la pobreza". EFE/CONFER

La lucha contra el deterioro del medioambiente y el empobrecimiento son los ejes de la campaña "Si cuidas el planeta, combates la pobreza", presentada este martes en Madrid por cinco ONG católicas vinculadas con la cooperación al desarrollo.

La iniciativa de Cáritas, Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Justicia y Paz, Manos Unidas y Red de Entidades para el Desarrollo Solidario (REDES), que trabajan desde 2012 bajo el lema “Enlázate por la Justicia”, busca sensibilizar a la ciudadanía por un desarrollo más justo y solidario y la conservación del medio ambiente.

Durante el acto de presentación, la responsable del Área de Justicia y Solidaridad de CONFER, Ana Isabel González, ha explicado que la campaña, con una duración de dos años e inspirada en la “Laudato Si”, encíclica del papa Francisco publicada en 2015, quiere que la sociedad se comprometa con un consumo más responsable para proteger el medioambiente y evitar la exclusión de los pobres.

La reflexión papal ha puesto de manifiesto “el vínculo profundo que existe entre la degradación ambiental y la realidad que viven los pueblos empobrecidos”, según las ONG católicas.

Así mismo, pretenden propiciar un cambio en las decisiones políticas, para contribuir en la construcción y mantenimiento “de un planeta habitable para todos los pueblos y pensando en el mañana y las generaciones venideras”.

Otro de los objetivos de la campaña, según Jaime Palacio, de REDES, es fijar la mirada “en los pueblos de la Amazonía donde se expolia, se excluye y empobrece”.

Así mismo, las ONG católicas buscan reconocer la lucha de los pueblos originarios, el trabajo en red por medio de la Red Eclesial Panamazónica (REDPAM), y rescatar los modelos tradicionales de vida en la Amazonía, donde priman el bien común y de la colectividad frente al consumismo individualizado del norte.

Palacio ha explicado que para ello se trabajará en tres áreas concretas: en el compromiso del sector público, en el cumplimiento de los derechos humanos por parte de las empresas y la lucha de las organizaciones civiles.

Además, ha subrayado que es esencial que cada persona se conciencie sobre el cambio a un consumo más ecológico, evitar el desperdicio de alimentos (un tercio de los que se producen en el mundo se tiran, según la encíclica papal), y la importancia de defender a los pueblos originarios.

ONG católicas contra el deterioro de la Amazonía

Por su parte, la representante de Cáritas de Pará (Brasil) y de la Red Eclesiástica Panamazónica (REPAM), Ivaneide Ramos, ha indicado que se están viendo abocados al abandono de sus tierras, donde han vivido sus antepasados, debido a que grandes infraestructuras les han desplazado del territorio.

“Nosotros somos parte de la selva, del río y de la tierra”, pero “nos ven solo como un número, por lo que se puede pagar por nosotros y por nuestras tierras”, ha asegurado.

“Los grandes proyectos afectan directamente a más de veinte millones de la Amazonía legal”, repartida en siete departamentos de Brasil, ha explicado Ramos.

“Vivimos de acuerdo al ritmo de la naturaleza, no tenemos prisa”, pero la Amazonía está siendo destruida y violados nuestros derechos humanos, por lo que precisamos crear redes para luchar contra el modelo de desarrollo del norte y contra los grandes proyectos hidroeléctricos y portuarios como los de Belmonte y Santarem.

En esta última localidad, ha explicado, “había una playa hermosa” que ha dejado de existir por la construcción de un puerto para el comercio de la soja, producto que ellos no consumen y para cuyo cultivo se utilizan herbicidas y fertilizantes que dañan la biodiversidad.

La construcción de estos megaproyectos ha llevado consigo, además, problemas sociales como la aparición de la prostitución, la trata de personas y la violación de los derechos de los niños, ha subrayado.

Además, “nuestros bosques están siendo invadidos por monocultivos de eucalipto y aceite de palma. Se destruye nuestra forma de vida, nuestra educación y nos invade la violencia” ha confirmado.

“Si no trabajamos por la naturaleza, no defenderemos a los pueblos, nuestra lucha es nuestro trabajo, porque si no luchamos, no comemos”, ha dicho.

“Por ello necesitamos de las redes. Nos estamos organizando en asambleas populares para luchar contra la construcción de más hidroelétricas”, ha explicado. EFEverde




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

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