La ola de fuegos intencionados mata a tres personas en Galicia

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La ola de fuegos intencionados en Galicia mata a tres personas

La ola de fuegos intencionados en Galicia mata a tres personas Tres muertos en los incendios de Galicia

Galicia mantiene su lucha incansable contra el fuego, propagado en 146 incendios desde el viernes, con 5.000 personas que se resisten a un avance inexorable de las llamas, que ya han segado tres vidas.

Vecinos, equipos municipales, brigadas de la Xunta, integrantes del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente y miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) están desplegados por toda la geografía de la comunidad para combatir una actividad incendiaria homicida sin duda intencionada, según explicó este domingo el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.

Nuñez Feijóo explicó que la comunidad autónoma gallega se encuentra en una “situación compleja” porque coincide una “actividad incendiaria homicida”, una “sequía persistente” y un descontrol en incendios en el norte de Portugal que, por primera vez, “saltan el Miño”.
Pasada la medianoche había 14 incendios forestales en situación dos, de riesgo real para la población, tras sumar uno en la parroquia de Aro, en Negreira (A Coruña).
Galicia sumaba entonces 31 incendios forestales además de múltiples focos más pequeños en infinidad de municipios y hacen que lleguen cenizas incluso al  centro de A Coruña.
Todo esto mientras Portugal está desbordado tras batir su récord de incendios, con más de trescientos, y las llamas saltan el río Miño para prender los montes gallegos, donde han ardido más de 4.000 hectáreas desde el jueves.
Los puntos más peligrosos son aquellos que tienen activada la alerta de riesgo para la población, tanta que ya ha habido dos víctimas mortales en Nigrán (Pontevedra), cuando viajaban en una furgoneta que ha sido pasto de las llamas que empezaron en la parroquia de Parada.

La tercera víctima mortal

Esta madrugada las víctimas mortales de los incendios aumentó a tres con la localización del cadáver de un varón de 78 años en la provincia de Ourense, en el municipio de Carballeda de Avia, cuando intentaba auxiliar a sus animales.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha explicado que la comunidad autónoma gallega se encuentra en una “situación compleja” porque coincide una “actividad incendiaria homicida”, una “sequía persistente” y un descontrol en incendios en el norte de Portugal que, por primera vez, “saltan el Miño”.

“Que nadie piense que va a quedar impune”

En referencia a los incendiarios el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha advertido hoy “que nadie” debe pensar “que va a quedar impune”.

Las investigaciones para encontrar a los responsables ya han comenzado y “que nadie piense que va a quedar impune”, ha advertido, al tiempo que ha deseado que “todo el peso de la ley y todo el peso de las penas” caiga sobre ellos.

27 muertos en Portugal

Al menos 27 personas han muerto en los incendios que afectan desde el domingo al centro y norte de Portugal, según el último recuento, aún provisional, de la portavoz de Autoridad Nacional de Protección Civil, Patrícia Gaspar. Además de las víctimas mortales, el fuego ha dejado 51 heridos, 15 de ellos graves, añadió Gaspar en rueda de prensa.

La portavoz admitió que los datos no son definitivos porque no se dispone aún de toda la información ya que hay lugares a los que todavía no se tiene acceso, aunque dijo esperar que no se incremente la cifra de fallecidos.

Las víctimas mortales fueron halladas en los distritos de Coimbra, Guarda, Castelo Branco y Viseu, todos en el centro del país, donde se concentraron, junto con el norte, la mayoría de los más de 500 fuegos desatados este domingo. Según Gaspar, el número de incendios que continúan activos, asciende a 145 en todo el país.

Más de 4.127 bomberos combaten a esta hora las llamas apoyados por 1.289 vehículos terrestres y más de 200 militares, que se esfuerzan en proteger varias aldeas aún en riesgo.
La situación más complicada se vive en el municipio de Lousã, en el distrito de Coimbra, aunque también preocupa la evolución de las llamas en las localidades de Alcobaça, en el distrito de Leiria, y Vale de Cambra, en Aveiro.

Las autoridades lusas mantienen hasta el final del día la alerta roja por riesgo de incendio en todo el país, momento en el que, según las previsiones meteorológicas, se espera un mayor descenso de las temperaturas que podrían facilitar el control de los fuegos.

Esta nueva oleada de incendios llega tan solo cuatro meses después de la tragedia que afectó al término municipal de Pedrógão Grande (en el centro del país), donde el fuego provocó la muerte de 64 personas y heridas a más de 250. EFE

Efeverde

 

 

 

 




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