PRODUCTOS ECOETIQUETAS

OCU exige ecoetiquetas claras y certificadas y poner freno al «greenwashing»

Una mujer realiza la compra en un supermercado. EFE/ Nathalia Aguilar/ARCHIVO

Un 63 por ciento de consumidores se guían por la información medioambiental en las etiquetas de los productos a la hora de comprar, sin embargo solo el 5 % se siente bien informado sobre los requisitos para que un producto pueda incluir la ecoetiqueta o valorarse como verde.

Son datos recogidos en una encuesta realizada por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) a 1.071 personas sobre su conocimiento y la confianza que les suscitan las alegaciones medioambientales, y revela que nueve de cada diez consumidores consideran útil que los productos lleven información medioambiental.

Evitar el «greenwashing»

Sin embargo, OCU denuncia el «greenwashing» de algunas etiquetas en productos para describirlos como respetuosos con el medioambiente y advierte de que en el estudio realizado han podido encontrar más de 450 ecoetiquetas con todo tipo de alegaciones: reciclabilidad, eficiencia energética, ahorro de agua, cultivos ecológicos, respeto animal…

Los datos de la encuesta han sido publicados en la revista Compra Maestra de enero y revelan el creciente interés de los consumidores en este ámbito, pero también una preocupante falta de información y una cierta desconfianza, según un comunicado de OCU.

Los resultados reflejan además que la sostenibilidad es un factor cada día más presente entre los consumidores, no obstante, exige ecoetiquetas «claras, relevantes y certificadas por un tercero», así como que solicita a las autoridades nacionales y europeas una normativa que defina las condiciones para utilizarlas.

Según los datos de OCU, el 88 % de consumidores considera útil que los productos ofrezcan información medioambiental; el 63 % dice que prefiere comprar un producto con una etiqueta medioambiental que otro sin ella. Mientras el 44 % está dispuesto a pagar más por un producto o servicio con una alegación o etiqueta medioambiental verificada.

Sin embargo, solo un 5 % se declara bien informado sobre los requisitos para que un producto pueda anunciarse como verde o lucir ecoetiquetas, mientras que el 72 % no se considera capaz de distinguir entre alegaciones verdes verificadas y no verificadas.

Según OCU, no todas las etiquetas son igual de rigurosas, y explica que entre las etiquetas más conocidas por los encuestados figura el triángulo de flechas (Möbius), un sello con escaso valor para certificar la sostenibilidad de un envase, ya que solo señala que está hecho con materiales que “pueden” ser reciclados, pero no garantiza que esté hecho de materiales reciclados o vaya a ser reciclado.

Asimismo, entre otras alegaciones menciona el caso de “Protege los océanos” o “Biodegradable”, que sin embargo no cuentan con una regulación o definición que establezca las condiciones para cumplir estas afirmaciones y no se pueden verificar.

El 53 % de los encuestados reconoce que este tipo de alegaciones o «greenwashing» son principalmente una estrategia de marketing para aumentar sus ventas.

OCU menciona la futura Ley de Residuos y subraya que recoge que la alegación “reciclable” en un envase deberá ser demostrada y certificada por un tercero. EFEverde

 




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