ENERGÍAS FOSILES

Obama rechaza la construcción del polémico oleoducto Keystone

  • La Secretaría de Estado  había concluido que la construcción de ese oleoducto “no sirve al interés nacional”

Obama rechaza la construcción del polémico oleoducto Keystone Recurso de archivo EFEverde

Washington (EFEverde).- El presidente de EEUU, Barack Obama, ha anunciado desde la Casa Blanca su rechazo a la construcción del polémico oleoducto Keystone, un proyecto de la empresa canadiense TransCanada muy criticado por organizaciones de defensa del medioambiente.

Con su veto al proyecto de la empresa canadiense TransCanada, que habría atravesado Estados Unidos desde Canadá hasta el golfo de México y transportado unos 830.000 barriles diarios de petróleo crudo, Obama busca fortalecer su legado en materia de cambio climático menos de un mes antes de la conferencia de la ONU sobre ese problema.

Obama dijo que está de acuerdo con la decisión tomada por su secretario de Estado, John Kerry, cuyo departamento estaba encargado de revisar el proyecto y ha concluido que la construcción de ese oleoducto “no sirve al interés nacional” de EEUU.

El oleoducto transportaría unos 830.000 barriles diarios de petróleo crudo sintético y bituminoso diluido desde la provincia canadiense de Alberta a diferentes lugares de EEUU, incluidas refinerías de Texas en el golfo de México, y un centro de distribución en Oklahoma.

La construcción de ese oleoducto, pensado para transportar crudo desde Canadá a Texas (EEUU), “no supondría una contribución significativa a largo plazo para nuestra economía“, argumentó Obama desde el salón Roosevelt de la Casa Blanca, flanqueado por Kerry y por su vicepresidente, Joseph Biden.

El anuncio de Obama se produce dos días después del rechazo de su Gobierno a la petición de TransCanada de suspender la revisión que estaba haciendo el Departamento de Estado sobre el impacto de la posible construcción de ese oleoducto.

TransCanada había pedido al Departamento de Estado que suspendiera temporalmente su revisión sobre la solicitud para construir el oleoducto.

Obama explicó que hoy comunicó su rechazo al proyecto Keystone al nuevo primer ministro canadiense, Justin Trudeau, quien le expresó su “decepción” dada la postura favorable al oleoducto mantenida por el país vecino.

Según Obama, la construcción del oleoducto no hubiera supuesto una bajada de los precios de la gasolina para los consumidores estadounidenses y recalcó que, de hecho, esos precios han estado cayendo de manera constante durante los últimos años.

Apuesta por las energías limpias

El mandatario enfatizó, además, la apuesta de su Gobierno por el fomento de las energías limpias y de una mayor producción nacional de petróleo, y añadió que la aprobación del proyecto Keystone “habría socavado el liderazgo” a nivel mundial de EEUU en la lucha contra el cambio climático.

Obama adelantó que prevé asistir a la cumbre mundial sobre cambio climático que se celebrará en París en diciembre e insistió en que hay que actuar “aquí y ahora” para frenar el calentamiento global.

La Casa Blanca había reiterado esta semana que Obama tenía la intención de tomar una decisión sobre la construcción del oleoducto antes de que concluyese su mandato, en enero de 2017.

El oleoducto estaba pensado para transportar unos 830.000 barriles diarios de petróleo crudo sintético y bituminoso diluido desde la provincia canadiense de Alberta a diferentes lugares de Estados Unidos, incluidas refinerías de Texas en el Golfo de México, y un centro de distribución en Oklahoma.

El pasado febrero, Obama vetó un proyecto de ley para autorizar la construcción inmediata del oleoducto, pero lo hizo sin pronunciarse sobre los méritos del proyecto, con el argumento de que era necesario permitir que el Departamento de Estado concluyera primero su revisión.  Durante su segundo mandato, Obama ha tratado de convertir a Estados Unidos en un referente para otros países en las negociaciones previas a esa conferencia y aprobar el oleoducto habría “mermado la credibilidad” en ese esfuerzo, dijo hoy un alto funcionario del Departamento de Estado, que pidió el anonimato.

“Estados Unidos es ahora un líder global en lo que se refiere a tomar medidas serias contra el cambio climático. Y, francamente, aprobar este proyecto habría debilitado ese liderazgo global”, dijo Obama en una declaración a la prensa desde la Casa Blanca.

El anuncio se produce tres semanas antes de que comience en París la Cumbre sobre Cambio Climático (COP21) de la ONU, que busca cerrar un acuerdo global vinculante para la reducción de emisiones.

La decisión de Obama supone un triunfo para los grupos defensores del medioambiente, que llevaban años manifestándose contra el proyecto porque habría transportado petróleo diluido a partir de arenas bituminosas, un proceso que produce un 17 % más de gases de efecto invernadero que la extracción convencional de crudo.

La organización ambientalista Sierra Club indicó en un comunicado que Obama ha cumplido su promesa de “dejar los combustibles fósiles en el subsuelo, para ser reemplazados por la energía limpia”.

No obstante, el Departamento de Estado reconoció que el hecho de no construir el oleoducto “no impactará significativamente en el nivel de emisiones de gases de efecto invernadero”, en palabras de un alto funcionario estadounidense, que pidió no ser identificado.

Eso se debe, en parte, a que la extracción del crudo de las arenas bituminosas canadienses continuará con o sin el proyecto y será transportado a Estados Unidos por vía ferroviaria, como hasta ahora.

El efecto medioambiental de la decisión de rechazar el proyecto es, por tanto, mayormente simbólico, pero evita la percepción negativa que habría generado a nivel mundial una acción destinada a facilitar el tránsito a Estados Unidos de un crudo altamente contaminante.

El anuncio se produce dos días después de la llegada al poder del nuevo primer ministro canadiense, Justin Trudeau, quien expresó hoy a Obama su “decepción” por el rechazo del proyecto en una conversación telefónica.

Trudeau apoyó durante su campaña electoral el proyecto de TransCanada, pero criticó duramente a su predecesor, el conservador Stephen Harper, por haber convertido, a su juicio, ese tema en el centro de su relación con Estados Unidos y haber permitido, en consecuencia, que se debilitasen los lazos entre Washington y Ottawa.

Según el Departamento de Estado, el proyecto habría generado alrededor de 42.000 empleos temporales durante los dos años previstos para la construcción del oleoducto, pero únicamente unos 35 puestos de trabajo permanentes una vez que entrara en funcionamiento.

El Departamento de Estado, que ya denegó en 2012 una primera solicitud de TransCanada para construir el oleoducto por falta de tiempo para analizarla, llevaba más de tres años revisando la segunda petición de la empresa que fue rechazada hoy y ha tenido en cuenta para ello casi 5 millones de comentarios públicos.

Prácticamente todos los aspirantes republicanos a la Presidencia estadounidense en 2016 habían apoyado la construcción del proyecto y el partido condenó hoy casi unánimemente la decisión de Obama.

TransCanada, que ya ha construido en el sur de Estados Unidos una parte sustancial del oleoducto, anunció hoy que estudiará “todas sus opciones”, incluida la presentación de una nueva solicitud, algo que puede hacer una vez que el sucesor de Obama llegue al poder, en enero de 2017. EFE

 

 




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Redacción EFEverde
Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com

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