EFICIENCIA ENERGÉTICA

La nueva norma de edificabilidad es más exigente con el aislamiento, según experto

Edificios en obras. EFE/Jose Manuel Vidal/ARCHIVO

Lourdes Uquillas.- El 99 % de edificaciones sufre pérdidas de energía y son los causantes de más de un tercio de las emisiones de gases, de manera que para lograr la eficiencia energética la nueva normativa obliga a “abrigar” más los edificios para que tengan menos filtraciones, explica el arquitecto Miguel Ángel Castellano Jiménez.

Las familias españolas consumen aproximadamente el 36 % de la energía final, repartidos en el 18,5 % a usos energéticos de la vivienda, del cual el 7,4 % es de calefacción y 7,5 % en aire acondicionado, según datos del Instituto para la Diversificación de la Energía (IDAE).

Sistemas de aislamiento más exigentes con la eficiencia energética

En diciembre pasado entró en vigor la modificación del Código Técnico de Edificación, que “es mucho más exigente en relación al uso de sistemas de aislamiento en los edificios”, más aún ahora que las temperaturas son más extremas, explica Castellano Jiménez en una entrevista con EFE.

Esta nueva versión del Código Técnico de Edificación, DB-HE, conforme a las disposiciones recogidas en el Real Decreto 732/2019, será de aplicación obligatoria para las nuevas obras de construcción y para las intervenciones en las edificaciones existentes a partir del 28 de junio de 2020.

Durante seis meses “convivirán la antigua y la nueva normativa”, explica el arquitecto, quien subraya que la última modificación “contiene mayores exigencias climáticas para los edificios que deberán incorporar más aislamiento para reducir el consumo de energía”.

El Código Técnico de la Edificación (CTE) se publicó mediante Real Decreto 314/2006 de 17 de marzo, y plasma las especificaciones de los objetivos de la Ley sobre Ordenación de la Edificación de 1999, con actualizaciones periódicas.

Asimismo, las nuevas exigencias del Pacto Verde Europeo sobre el uso eficiente de la energía y la renovación de edificios abarcan una serie de compromisos por los que en 2020 los países miembros de la Unión Europea deben emprender la renovación de edificios público y privados.

Aislamientos naturales y sintéticos para ‘abrigar el edificio’

Para la aplicación correcta de esos parámetros, el CTE recoge “un mapa según la altitud de la localidad donde se encuentre la edificación y la zona climática de referencia, tomando como referencia la capital de provincia”.

En cuanto a los materiales de aislamiento, Castellano sostiene que todo depende del punto de vista técnico, en el que no solo cuenta el aspecto térmico sino también el acústico y el fuego, y cada uno afecta de una manera u otra.
“Tomando en cuenta los tres aspectos se pueden utilizar materiales naturales o sintéticos para el aislamiento”.

Castellanos Jiménez “prefiere los materiales naturales como la lana de roca”, fabricado a partir de roca volcánica, porque permiten cumplir más fácilmente con las exigencias contra el fuego, las térmicas y las acústicas recogidas en el Código, son “transpirables, permiten que el aire fluya en todo el sistema”.

La utilización de materiales sostenibles “repercuten además en la calidad de vida de las personas” al mantener el calor y reducir los niveles de ruido“.

Los sintéticos se “dilatan mucho y pueden producir condensaciones intersticiales en los cerramientos”, es decir, que no se ven porque están en el interior.

La fibra de madera “va mal para el fuego, un factor más exigente ahora con la sequía”.

Para aislar las filtraciones de aire en las edificaciones antiguas es “más común el sistema de aislamiento térmico exterior (SATE)”, una opción para “abrigar el edificio”.

El SATE “con aislamientos sintéticos y minerales están permitidos, porque lo importante es que sean resistentes al fuego”, y así evitar tragedias como la del edificio de viviendas de 24 pisos que se quemó en Grenfell, en el oeste de Londres en 2017, y causó 72 muertos, explica.

En obras nuevas y antiguas

En las obras nuevas, el aislamiento puede ser interior, exterior o intermedio, y para ello se utilizan “planchas con adhesivo y fijación mecánica, sobre las que se puede dar mortero de revoco y pintar encima”.

El aislamiento se puede hacer en viviendas individuales o en todo el edificio, señala el experto, y los costes dependen del sistema.

“Si hablamos del SATE lo que cambia es el tipo de aislamiento, espesor y los productos adhesivos y terminación”.

Sin embargo, aclara, “la mano de obra no vale lo mismo en toda España, por lo que es difícil generalizar”, pero lo importante es tomar en cuenta los beneficios a medio y largo plazo con el ahorro en la factura energética. EFEverde

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