Se prevé que un desplazamiento hacia el norte llegando al sur y el centro de Europa sucederá entre los días 21 y 23 de mayo, alcanzando los valores más altos los días 21 y 22.
Asimismo, pronósticos desde el 17 de mayo han confirmado la presencia de otra gran columna de polvo con valores muy altos de profundidad óptica de aerosoles (AOD) y concentraciones de polvo que se desplazan hacia el norte por el oeste y el centro de Europa.
[box type=»shadow» align=»aligncenter» ]El CAMS – que rastrea cada año todas las etapas del transporte de polvo desde el desierto del Sáhara y que opera a escala europea y mundial- ha afirmado en un comunicado que este año se han registrado «altos niveles» de transporte de polvo a través del Mediterráneo y zonas de Europa. [/box]
El Servicio ha destacado también los valores elevados observados sobre Europa occidental a mediados de marzo, así como el polvo que cruza el Atlántico, dirigiéndose hacia el Caribe.
También está supervisando las graves tormentas de polvo que han afectado a Oriente Medio durante este mes de mayo, y de forma significativa a Irak.
Según ha afirmado Mark Parrington, científico del Servicio de Vigilancia de la Atmósfera de Copernicus, la composición atmosférica «está cambiando», y ha destacado la labor de información del CAMS, que se basa en observaciones «in situ» y por satélite casi en tiempo real, por lo que sus previsiones sobre la calidad del aire son «fiables». EFEverde




