UE MEDIOAMBIENTE

La CE quiere endurecer las normas ecológicas para industrias, minas y macrogranjas

humo sale por las chimeneas en Alemania EFE/SASCHA STEINBACH

La Comisión Europea presentó este martes una propuesta legislativa para endurecer ciertos criterios medioambientales con el objetivo de que las macrogranjas emitan menos amoníaco y metano, y para que ciertas industrias y explotaciones mineras ahorren más energía, agua y materiales.

«Para 2050, la actividad económica en la Unión Europea ya no debería contaminar nuestro aire, agua y el medioambiente en general», declaró en rueda de prensa el vicepresidente de la Comisión Europea (CE) responsable del Pacto Verde, Frans Timmermans.

La propuesta de Bruselas, que tiene que negociarse antes con los Estados miembros de la Unión Europea (UE) y con el Parlamento Europeo, no se aplicará antes de 2027.

Afectaría a entre el 10 y el 20 % de las granjas avícolas y porcinas y, por primera vez, también a las de vacuno con más de cien cabezas, que conjuntamente son responsables del 60 % de las emisiones de amoníaco y del 43 % del metano de la ganadería de la UE.

«Los beneficios para la salud humana ascenderían al menos a 5.500 millones de euros al año», dijo el comisario europeo de Medioambiente, Virjinijus Sinkevicius, sobre una propuesta que aspira a cubrir alrededor del 13 % de las granjas comerciales de la UE.

Revisión de la Directiva de Emisiones Industriales

La Comisión propone revisar la Directiva de Emisiones Industriales, que es una normativa comunitaria para limitar el impacto medioambiental que ya cubre a más de 30.000 instalaciones industriales y 20.000 explotaciones agroindustriales.

Estas están sujetas a un sistema de permisos y vigilancia de la contaminación que generan en el agua, el suelo y el aire, que «funciona bien» y que en los últimos quince años ha reducido entre un 40 y un 85 % la contaminación del aire generada por óxidos de azufre (SOx), metales pesados, partículas finas (PM10) y óxidos de nitrógeno (NOx).

Pero la Comisión considera que debe actualizarse porque se concibió antes del impulso ecológico del Pacto Verde para acelerar los esfuerzos de la UE para limitar en todos los frentes el avance del cambio climático.

Para fijar los criterios, se identifican las «mejores tecnologías disponibles» y se establece un sistema de control e inspecciones que ahora se reforzará y se ampliará para cubrir del 18 % de emisiones de amoníaco actualmente al 60 % con la nueva normativa y pasar del 3 al 43 % de las emisiones de metano.

La eficiencia energética, por ejemplo, «será una parte integral de los permisos, y se considerará sistemáticamente la tecnología y la inversión sinergias entre la descarbonización y la descontaminación a la hora de determinar las mejores técnicas», indica la propuesta del Ejecutivo comunitario.

Como las explotaciones ganaderas «tienen operaciones más simples que las plantas industriales, todas las granjas cubiertas se beneficiarán de un régimen de permisos más ligero» y con requisitos «personalizados», agrega la propuesta.

«Tenemos que crecer responsablemente», indicaron fuentes comunitarias al explicar que una revisión cubriría asimismo a las 850 minas y canteras «más problemáticas» de las decenas de miles de explotaciones que existen en la UE y también a las plantas de producción de baterías eléctricas, un sector que previsiblemente crecerá «enormemente en las próximas dos o tres décadas».

Todo el sistema, no obstante, está pensado para transformar la industria «en los próximos 20 o 30 años» y en la presente década la Comisión pretende, junto con los Estados miembros y las partes interesadas, construir el marco normativo para esa transformación.

Reglamentos sobre gases

La Comisión propuso también revisar dos reglamentos técnicos, uno que abarca a las sustancias degradantes del ozono (ODS, por sus siglas en inglés) y otro sobre gases fluorados de efecto invernadero o «gases F», que están en la vida cotidiana en las neveras, aerosoles, aparatos de aire acondicionado o calefacciones y son «a menudo miles de veces más fuertes que el dióxido de carbono».

«Si bien las leyes existentes han tenido éxito, la ciencia nos insta a ir más lejos y más rápido», afirmó Timmermans sobre una propuesta que pretende establecer criterios más exigentes, mayor estandarización, simplificación y eficiencia en la aplicación de la normativa.

Por ejemplo, el SF6, el gas de efecto invernadero más potente, se eliminará gradualmente en todos los equipos nuevos de transmisión eléctrica para 2031, recoge el documento.

Ambas propuestas podrían lograr una reducción total de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE de 490 millones de toneladas de CO2 equivalente para 2050, lo que conjuntamente superara a las emisiones de dióxido de carbono de Francia en un año (436 Mt CO2eq en 2019). EFEverde

 




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